El partido histórico de Medvedev

Con un contundente 6-4, 6-4, 6-4 un gélido e implacable Daniil Medvedev derrotó y le hizo llorar al número uno del tenis mundial Novak Djokovic en un tenso encuentro lleno de ruido que duró dos horas y quince minutos y en el se esfumaron dos récords históricos que Djokovic tuvo al alcance de su mano y quería conquistar.

Después de las emotivas jornadas del 20 aniversario del 11-S, Nueva York el su parque de Flushing Meadows (en Queens), como diría Hemingway ‘era una fusta’. A celebrar en la pista central del Open USA de tenis, llena hasta las banderas en un rojizo atardecer sobre ‘la gran manzana’, con notables estrellas de Hollywood en las gradas, Di Caprio, Pitt, Baldwing, etc.

Todo listo para el gran espectáculo y en la pista dura americana, en la que Djokovic y en el segundo ser acabó destrozando con furia desesperada una raqueta. La central que acogió entre aplausos la aparición de los números 1 y 2 del mundo, el serbio Novak Djokovic (35 años) y el ruso Daniil Medvedev (25 años).

Estábamos ante un partido histórico que Djokovic anunció que jugaría ‘como el último de su vida’ porque en juego estaban el Open Usa y dos récords mundiales del Grand Slam si Djokovic ganaba y rompía a su favor el empate ‘a tres’ y a 20 grandes triunfos que hasta ese momento compartía con Rafa Nadal y Roger Federer.

Y estaba en juego la posibilidad de que el serbio ganara en una temporada los cuarto grandes torneos del Grand Slam -al mejor de 5 set- en EE.UU., Australia, Roland Garros y Wimbledon, para igualar el póker de victorias en una sola temporada que desde 1969 tenía en su poder el australiano Rod Laver que asistió al partido de ayer.

Todo estaba en su sitio para un día muy especial menos una buena parte el público que acosó de manera antideportiva a Medvedev para apoyar a ‘su’ Djokovic desquiciado y el propio serbio, que llenó de soberbia y seguro de su histórico triunfo, perdió la cabeza y el partido en tres set (6-4, 6-4, 6-4).

Declarándose Djokovic incapaz de responder a los fulminantes saques del ruso y a su estrategia, bien pensada y muy original: lanzar en los puntos de largo peloteo todas sus bolas con fuerza y una cierta altura en el centro y no a las esquinas del terreno del serbio. Lo que desconcertó a Djokovic -que además no acertó con el saque y acumuló errores no forzados- y le impidió sus golpes ganadores, cruzados y paralelos.

Una estrategia de Medvedev eficaz y original original que les muestra, a los futuros competidores de Djokovic, el camino a seguir para desestabilizar o inquietar al número uno del mundo. El que acabó llorando su derrota porque sabe, y eso es muy posible, que nunca tenga una oportunidad como la que acababa de dilapidar.

Y muy mal un sector del público de Nueva York abucheando a Medvedev mientras sacaba, y sólo regular el comentarista de Eurosport Alex Corretja apostando todo a favor de Djokovic y en contra de los intereses españoles de Rafael Nadal, que sigue estando con Federer y Djokovic en el liderazgo del tenis mundial, y que seguramente siguió ayer el encuentro con emoción desde su casa de Manacor.