Sostiene Junqueras: ¿Controlar los precios?... “eso es muy difícil”

Oriol Junqueras

EFEDesayuno informativo con el presidente de ERC Oriol Junqueras

Oriol Junqueras compareció en Madrid para exponer su argumentario. Con un “nos conocemos poco”, empezó el presidente de ERC su exposición en el Hotel Palace invitado por el Foro de la Nueva Economía. Y para conocernos mejor explicó su independentismo militante, acentuado, advirtió, tras su paso por prisión y la condena del Tribunal Supremo.

Junqueras funge de profesor de historia de la economía y suele argumentar con introducciones y paréntesis con pretensión pedagógica. Le preguntaron por la polémica sobre el control de precios levantada por la ministra de trabajo. “eso es muy difícil”, dijo Junqueras, las experiencias que conocemos en ese sentido no son favorables. Pero a la hora de poner algún ejemplo (puso varios sobre otras materias a lo largo de la sesión) Junqueras se contuvo temeroso de que los ejemplos podrían molestar.

Intentar controlar los mercados de precios con buenas o malas intenciones, por bondad o codicia, es complicado; lo sabe cualquier estudiante de economía que escuche las lecciones con mínima aplicación. El juego del mercado no es un fin en si mismo sino un medio, un instrumento que sirve para ordenar las preferencias y las expectativas. Para controlar los precios, que son señales que resultan del complicado cruce de oferta y demanda hacen falta más controles. El control de precios requiere un esquema de economía planificada coactiva, que impone las condiciones de la producción y la distribución.

Junqueras milita en la izquierda, además del independentismo. Esto último es emocional, mientras que lo primero implica algunos principios racionales con referencia a la economía, la política e incluso la moral. Los precios, su formación y funcionamiento, forman parte del temario de la política al margen de la ideología. Junqueras sabe que manejar los precios es muy difícil, aunque no disponga de experiencia como comerciante.

La ministra de Trabajo (y vicepresidenta 2ª) no estaba al tanto de la dificultad de manejar precios cuando lanzó su primera propuesta. Más bien intención, de control de precios de productos básicos. Al poco descubrió la dificultad al tiempo que detectó que su propuesta tenía muy buena acogida entre la gente porque los precios bajos (la inflación controlada) forma parte de las aspiraciones de las buenas gentes. La cuestión es cómo conseguirlo; el objetivo es deseable, la cuestión es cómo. Muy difícil, dice Junqueras. No le falta razón y la ministra lo entiende. Por eso modifica su propuesta para orientarla hacia el deber ser, que no requiere control o dictado sino otras habilidades de complicada ejercicio.

El espacio dedicado estos últimos días a la propuesta-intención de la ministra es llamativa; indica la penuria del pensamiento económico en muchos de ellos protagonistas del debate público. Los esfuerzos inútiles solo llevan a la melancolía. El debate sobre el control de precios pertenece al ámbito de lo inútil.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.