Suecia anticipa dilemas europeos

elecciones en Suecia

EFEContando los votos de las elecciones generales en Suecia

En breve los suecos conocerán el resultado definitivo de las elecciones del pasado domingo una vez concluido el recuento y la adjudicación de escaños que determinarán la coalición ganadora, el asiento 175 del Parlamento que define la mayoría. En principio compiten dos coaliciones de cuatro partidos que componen el grupo azul (derecha) y el rojo (izquierda). Un esquema vigente hasta la fecha que puede saltar por los aires tras las negociaciones inmediatas para componer la coalición de gobierno.

La novedad del momento tiene que ver con el liderazgo del bloque de la derecha que los electores han asignado al partido de la extrema derecha (Demócratas de Suecia) con el 20,6%, punto y medio más que los moderados que aspiraban a liderar el bloque y encabezar el gobierno. Los socialdemócratas de Magdalena Andersson siguen siendo el primer partido con el 30,5% de los votos que pueden ser insuficientes por la debilidad de los otros tres partidos coaligados (verdes, centro e izquierda).

Una primera conclusión es que los “cordones sanitarios” contra la extrema derecha son pasado. El blanqueamiento de la extrema derecha europea es un dato en el norte y en el sur de Europa. Lo que se va decidir en Suecia va un poco más lejos, no se trata solo de homologar a la extrema derecha sino de llevarla a la presidencia del gobierno. Precisamente el mismo mes en el que Italia es muy probable que ocurra lo mismo.

En breve la Unión Europea puede sustituir en el Consejo a dos europeístas confesos (Andersson y Draghi) por dos euroescépticos militantes (Meloni y Kirstersson) con consecuencias imprevisibles en estos momentos. Lo de Italia parece inevitable, todas las encuestas coinciden en que la coalición de la derecha encabezada por Meloni será la ganadora el día 25. Lo de Suecia no está tan claro, la hipótesis de que Andersson puede repetir al frente del gobierno con una revisión de las alianzas con la incorporación de alguno de los partidos centristas para los que entregarse a la extrema derecha puede ser suicida.

El modelo polarizado izquierda vs. derecha que muestran ahora Italia y Suecia y funciona en España desde 2018 no forma parte de la tradición europea, de la construcción de la Unión que ha sido obra del entendimiento entre socialdemócratas y cristiano demócratas. Instalarse en la polarización o superarla es el riesgo y la oportunidad del momento actual.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.