El bulo (o no) de la crisis de Gobierno

Pedro Sánchez saliendo de Moncloa

EFEPedro Sánchez saliendo de Moncloa

En España los presidentes del gobierno tienen tres facultades: nombrar y separar ministros; requerir la confianza del Parlamento y disolver la legislatura convocando elecciones legislativas. Además, tiene capacidad para no pocas iniciativas en su condición de presidente del gobierno. Para algunas de esas facultades es preceptivo el conocimiento del Consejo de Ministros, pero eso no empecé el ejercicio del poder del presidente. Cuándo y cómo ejerce esas facultades corresponde al ámbito personal del presidente.

En el caso del actual presidente por mor de su pacto de legislaturas con la coalición de Unidos Podemos la facultad de designar ministros está limitada a la indicación del socio. Pero al margen de esa autolimitación es evidente que el poder de decisión del actual presidente es muy amplio, probablemente mayor del que dispusieron los anteriores que tenían que negociar con las sensibilidades de sus partidos menos jerarquizados que el actual PSOE sobre el que Pedro Sánchez ejerce un control absoluto.

El presidente anuncia decisiones del gobierno que no ha debatido con sus ministros que en ocasiones tienen luego que hacer un complicado trabajo de instrumentación para evitar problemas de legalidad y eficacia. A este presidente se le obedece y acata (incluso de le aplaude como a un campeón)… y punto. Lo ha reconocido así alguna de sus ministras sin asomo de crítica, todo lo contrario.

Estos días algunos colegas del sector de los enterados han anunciado una crisis del gobierno (relevos en varias carteras) para encarar la recta final de la legislatura y revertir la tendencia de las encuestas. Es verosímil, probable… pero mientras no se produzca el anuncio de los relevos no es cierto. El presidente ha calificado de bulo el anticipo de una crisis que dice que no está en su cabeza ni en sus previsiones.

Lo que esté en su cabeza solo lo sabe él, y los periodistas que anticiparon la crisis no tienen acceso a la misma. Es posible (poco probable) que el presidente compartiera esa posibilidad con algún colaborador y que éste haya filtrado esa noticia o ese bulo (todo es posible) para tomar la temperatura. Los periodistas harían bien en explicar con algo más de detalle como concluyeron que tenían una noticia. Pudiera ser que fuera una extrapolación, un hipótesis probable y verosímil, aunque insuficientemente fundada. Sirvió para un rato, para llenar algún espacio y poco más.

En cualquier caso a estas alturas de legislatura un cambio de ministros puede ser muy significativo si afecta a la coalición o nada significativo si solo se trata de cambios para el próximo proceso electoral de mayo que puede marcar un cambio de expectativas y de mayorías,

La personalidad de los ministros de este Gobierno es moderada, son intercambiables y sustituibles sin consecuencias. Son ministros de baja intensidad, muy sustituibles. Por eso la crisis de gobierno, salvo que afecte a la coalición, a la gente de Podemos, tiene escasa trascendencia y bajo poder informativo.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.