El buen y mal fario de Madrid y Barça

EFEDavid Alaba celebra su gol ante la UD Almería

Dos partidos y dos resultados, ganó el Madrid en Almería y empató el Barça en casa contra el Rayo. El buen fario (suerte, fortuna, sino) de los de Florentino es el hecho relevante del fútbol europeo este año, contra pronóstico superó todos los enfrentamientos decisivos. El de Almería no lo era, solo el primer partido de Liga con tres puntos en juego; el Madrid pudo perder, no lo merecía, pero meter el balón en la portería del nuevo club de primera parecía improbable. Al final fueron dos defensas los que pusieron el balón en la red, con Alaba como estrella con la ejecución magistral de una falta fuera del área. “Así gana el Madrid”, una especie de sino, mucho carácter y también buen fario.

Al otro lado el Barça se debate en una impotencia que podemos llamar “mal fario”. Laporta ha fichado todo lo que en entrenador le ha pedido y el sábado querían ofrecer a su público un buen resultado, goles del nuevo ídolo polaco e incluso de las jóvenes estrellas, de Ansu a Pedri. Pero no hubo manera, apretaron… pero no lograron colocar el balón en la red. El mismo juego romo, horizontal de la pasada temporada; distintos jugadores, pero la misma impotencia. Y las cuentas hechas una ruina que solo se puede superar si el equipo se hace campeón de casi todo.

Maquiavelo sostenía que al príncipe le hace falta fortuna (recursos) necesidad (ganas) y virtud (habilidades). Y siempre la suerte, la que quería Napoleón para sus generales. La que pretenden los entrenadores para sus delanteros, o sus defensas si los otros no aciertan.

Al Madrid se atribuye ganas, moral de victoria, suerte a la hora de remostar.  No es el caso del Barça. Frente al Rayo lo intentó, pero no hubo forma; muy pocas ocasiones, confianza decreciente, cambios que no cambiaron nada. La misma impotencia de los últimos años que solo superaba con la magia de Messi, aun en su fase de pérdida de facultades.

Hubo un tiempo, a principios de siglo, en el que el buen fario del Barça era dominante, frente a un Madrid que no le alcanzaba. Un forofo decía que había que para al Barça por lo civil o por lo criminal. Una estupidez, pero el fario del Barça se fue apagando al tiempo que emergía la magia madridista, incluso sin Cristiano Ronaldo. A falta del portugués aparece ahora el francés Benzemá, firme candidato al título de mejor jugador del año.

El Madrid tiene balance sólido, goza de gol y un nuevo campo a punto de rematar una reforma histórica. El Barça está en liquidación, sin gol y con el viejo campo pendiente de una reforma retrasada y complicada. Debe ser cuestión de fario... aunque también de buen gobierno, de gestión responsable.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.