Ahorro energético, cuestión de procedimiento

Teresa Ribera explica la reunión telemática con los consejeros autonómicos

EFETeresa Ribera explica la reunión telemática con los consejeros autonómicos

Ya lo dijo un decano de derecho cuando estudiantes antifranquistas le reclamaban derrocar a Franco. “Es una cuestión de procedimiento”, les dijo el profesor de procesal. Y la cosa no fue a mayores. Los procedimientos son siempre importantes, más en democracias complejas como la española que ha descentralizado competencias tanto (o más) que un estado federal. El procedimiento es esencial para gobernar con eficacia; lo detectó el gobierno actual, en concreto su presidente, cuando la pandemia y las medidas para gestionarla. Propuso entonces Sánchez el concepto de “cobernanza” que extendía las responsabilidades a las distintas administraciones, especialmente las autonómicas, sin perder de vista las municipales.

Aquella “cobernanza” fue más de boquilla que efectiva; se trataba de compartir la ejecución, pero no tanto la fase de debatir y decidir. Las tediosas conferencias virtuales de presidentes no pasaron de monólogos sucesivos con más o menos carga de reproches pensando en la galería, en la audiencia electoral de cada presidente, que en la efectividad de las decisiones. La cosa salió medianamente bien, o mal, pero salió adelante.

Con las medidas de ahorro energético para hacer frente al encarecimiento de la energía y, quizá, al riesgo de escasez en algún momento concreto, podía haber ocurrido algo semejante. Incluso mejorado por la experiencia de la pandemia. No ha sido así, el gobierno optó por una unilateralidad con tintes electoralistas, como para demostrar iniciativa y autoridad. Y el resultado está siendo confuso, decepcionante.

A estas alturas del siglo formular un Plan Nacional de Ahorro Energético, solido, creíble, eficiente… no es complicado. Formular una propuesta elaborado por expertos, contrastada son los sectores implicados, redactado con consenso y compartido finalmente con las fuerzas políticas y los distintos gobiernos implicados afectados está al alcance de gente con la cabeza ordenada y confianza y experiencia en los procedimientos, sobre los que hay abundante literatura además de especialistas.

Sobre la importancia y urgencia de planes de ahorro energético no hace falta recurrir a mucho argumentario. Es de sentido común. Tampoco cabe mucho debate en los detalles. Por eso que estas medidas se conviertan en un conflicto político, constitucional, ruidoso y hasta ideológico… resulta decepcionante y apunta al bajo nivel de unos dirigentes políticos incapaces de gestionar los problemas y de aplicar procedimientos eficaces.

Quizá ocurre que en vez de convencer y de ahorrar energía lo que algunas buscan es camorra, bronca, confrontación para provocar titulares inútiles. Puestos a comparar puede resultar más interesante el calzado de la familia Borbón-Ortiz incluido el resto de la indumentaria.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.