¿Está abocado el gobierno a indultar a Griñán?

Fotografía de archivo de los expresidentes socialistas andaluces José Antonio Griñán y Manuel Chaves

EFEGriñán y Chaves

El relato explicativo del caso ERE-Griñán-Chaves que sostienen los dirigentes del PSOE conduce a un desenlace en favor del indulto. Si son justos pagando por pecadores, si los expresidentes socialistas no se lucraron… que Griñán entre en prisión en breve no es coherente con ese relato. Más aun por parte de un gobierno que ha recurrido a esa facultad para desinflamar el proceso cesionista catalán e incluso está dispuesto a ir más lejos para mitigar las condenas.

Sería más presentable que el indulto lo otorgara un gobierno de signo contrario a los condenados. Ese fue el caso de Barrionuevo y Vera, dirigentes socialistas condenados y encarcelados por el secuestro de Segundo Marey que fueron indultados parcialmente por el primer gobierno de Aznar. Pero la hipótesis del gobierno de un gobierno PP es probable pero no corto plazo.

Los abogados de Griñán van a recurrir la sentencia para aplazar su aplicación, pero ese recurso es poco probable que aplace la ejecución de la sentencia. Más posibilidades tiene la petición de indulto siempre que el tribunal sancionador acepte aplazar el ingreso en prisión.

El cálculo que tiene que hacer el gobierno tiene que ver con el coste electoral de ese indulto. Por coherencia con las opiniones del presidente Sánchez, de los portavoces del gobierno y del PSOE y de la propia base socialista el indulto se ve como lo justo; pero la cuestión es política y tiene que ver con el coste electoral, precisamente en un momento muy poco propio para las expectativas de Pedro Sánchez.

No tramitar el indulto al compañero socialista, o dejar dormir el expediente, mientras se despliegan medidas de amparo a los secesionistas tiene una endeble presentación. Para alentar al gobierno al indulto hay argumentos jurídicos que sostienen que el poder judicial se inmiscuye en exceso en las decisiones ejecutivas, acotándolas más allá del deber de separación y equilibrio de los poderes del Estado.

Para cuantos conocen y han tratado a Griñán y Chaves y a varios de sus compañeros en el gobierno andaluz la sentencia es difícil de asimilar; les consideran personas honradas que pudieron equivocarse por falta de vigilancia pero que no merecen un castigo tan duro cuando golfos reconocidos salen bien librados. Por equivalencia todo es excesivo o escaso según se quiera mirar. Pedro Sánchez es quien tiene que tomar la decisión de indultar o dejar que se cumpla la sentencia. Cualquier alternativa tiene costes y determinar la menos cara no es sencillo.

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