Los registros de paro y cotizantes indican recuperación

Pedro Sánchez mantiene un diálogo con el Premio Nobel Abhijit Binayak Banerjee

MoncloaPedro Sánchez

Los datos mensuales de empleo tanto en número de cotizantes como en los registros de contratos y de parados sostienen el discurso oficial de una recuperación de la economía, que alcanza tasas superiores a las de mediados del 2019, antes de la pandemia y las subidas de precios de materias primas. Datos que contrastan con las estimaciones de crecimiento de la economía del INE y de los organismos nacionales e internacionales de análisis económica que no aprecian que se hayan recuperado los niveles de finales de 2019.

Junio suele ser un buen mes en materia de contratación y empleo por el arranque de la temporada ata del turismo. Así ha sido este año con un descenso de parados registrados, aumento de los cotizantes y descenso de la contratación temporal. Todos ellos datos que sustentan el discurso oficial que otorga buena nota a la política económica del gobierno. Para reforzar esa valoración la semana pasada Hacienda publicó los datos de recaudación fiscal con crecimientos superiores al 15% en los impuestos más importantes.

Sin embargo, esos datos no son suficientes para concluir que la recuperación es robusta, consistente y que perspectivas de permanencia. Todas las estimaciones apuntan a que el riesgo de recesión existe, que la inflación se ha instalado en el sistema y que para recuperar las tasa objetivo (en torno al 2%) habrá que soportar tipos de interés más elevados y restricciones de crédito, medidas ambas que reducen el crecimiento.

El presidente del gobierno ha contenido estos días en sus declaraciones el sesgo optimista y confiado de etapas anteriores; ha evitado la palabra “recesión” sustituida por “incertidumbre” que es más anfibológica. Anticipar una recesión contribuye a confirmarla, aunque no a evitarla.

Es evidente que los datos de empleo son buenos y confirman la recuperación, pero hay otras referencias que advierten riesgos a esa recuperación. Aunque los datos son buenos la base de los mismos sigue siendo muy deficiente, de las peores de la zona euro. El registro de 2,8 millones de parados (13% de la oblación activa) es malo y revela un potencial de crecimiento mediocre. Crecimiento del empleo sin aumento del PIB indica pérdida de productividad y de potencial. También pudiera ocurrir que las estimaciones del PIB no sean correctas lo cual complica el diagnóstico y las medidas consiguientes.

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