España líder para organizar congresos

Cumbre de la OTAN de Madrid

EFECumbre de la OTAN de Madrid

La cumbre de la OTAN en Madrid ha sido un éxito en todos los sentidos, excepto para los recalcitrantes contrarios, que apenas se han notado. El resto de implicados despide la cumbre con la sensación de un trabajo bien hecho. En la faceta de los contenidos, de la relevante “definición estratégica” para el futuro de la organización y de su ampliación, los resultados se ajustan al óptimo de las previsiones. La imagen de unidad sale reforzada de Madrid y los documentos pactados no dejan fisuras ni equívocos. Si el adversario del momento, Putin, aspiraba a debilitar la OTAN el resultado es el contrario y aumentado. 

Paro al margen de los contenidos están los aspectos organizativos que afectan al anfitrión. No es sencillo organizar una cumbre de este tipo con medio centenar de jefes de gobierno y las comitivas que arrastran, con dos mil periodistas exigente y con adversarios dispuestos a verter agua al vino. Para Madrid el reto era serio, tanto para las autoridades como para los servicios públicos y privados que tenían que atender a los visitantes sin perjudicar a los residentes. 

El balance es sobresaliente. En España, en Madrid en concreto, hay infraestructura, profesionalidad y talento para recibir y atender a miles de visitantes muy exigentes. Los perjuicios a los madrileños por cortes de tráfico han sido asumidos sin quejas manifiestas; dos días con algunas incomodidades soportables.

El despliegue cultural vinculado a la cumbre con El Prado como pieza central, sin perjuicio del Reina Sofía, el Teatro Real, la Granja… ha sido de primera categoría. Pocas ciudades del mundo pueden hacer algo semejante. Y la oferta gastronómica no se queda atrás, tanto los menús oficiales como la oportunidad de conocer los templos gastronómicos madrileños, han superado las expectativas. Y la oportunidad de conocer el llamado Madrid para comprar” no se ha quedado atrás. 

Los españoles saben organizar congresos de todo tipo, sean ferias, cumbres, simposios, congresos o bodas. La potencia turística es evidente y va más allá del tradicional sol y playa. La cumbre de la OTAN ha proporcionado la oportunidad para una campaña de publicidad sobre la calidad de los servicios españoles.   

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