Holguras de Hacienda que son estrecheces

El déficit público baja un 28% en 2021, hasta 82.819 millones de euros, y mejora la previsión del Gobierno

Europa PressMª Jesús Montero

La ministra de Hacienda, siempre alegre y confiada, ha presentado la ejecución presupuestaria del 2021 con su habitual optimismo. El déficit se queda en el 6,9%, tres puntos menos que el año anterior, punto y medio menos de lo previsto por el gobierno. La ministra se da buena nota, sobresaliente alto y los medios reciben los datos con no poco optimismo, un 28% menos que el año anterior. Con esos datos no sorprenda que la ministra aprecie que Hacienda dispone de “holgura” para abordar los problemas que plantea la “guerra de Putin”. Pues amén señora ministra.

Esos resultados son consecuencia de un fuerte crecimiento de la recaudación en todas las figuras tributarias, lo cual es un dato muy positivo sobre el comportamiento de los agentes económicos un año tan complicado como el pasado. Los ingresos por IVA crecen un 14%, a pesar de las rebajas en la electricidad de la segunda parte del año; los de IRPF crecen un 7,5%, por incremento de las rentas salariales; en sociedades la mejora es espectacular (50%) por la recuperación de márgenes y beneficios de las compañías; y los especiales sobre productos crecen un 5%. En conjunto un aumento de la recaudación fiscal hasta 223.000 millones (+23%), la cifra más alta de la historia. Aumento que alcanza también a las cuotas de la seguridad social (+6,8%) por la buena evolución del empleo. A este lado de las cuentas todos los datos son buenos.

Al otro lado de la cuenta, la de los gastos, la evolución no ha sido muy distinta, crecen todos los gastos, especialmente los llamados gastos sociales para hacer frente a los efectos de la crisis. Políticas públicas para animar la demanda y sostener rentas, además de hacer frente a la pandemia.

Las cosas se complican un poco con la última línea, la del déficit público: 6,9%, 80.000 millones de euros financiados fundamentalmente por el BCE a precios irrelevantes. Comparado con el año anterior, el excepcional 2020, el déficit mejora un 28%, más de tres puntos de PIB. Pero en este punto conviene poner pies en pared y entrar en detalle.

Es un déficit muy alto, el mayor de Europa; más del doble del año 2019, y que la media del quinquenio anterior. Mucho déficit que engorda una deuda que se aproxima al 120% del PIB. También en esto vamos en cabeza de Europa con seria advertencia de mala calificación para cuando haya que financiarse en el mercado.

La ministra ve holguras en las cuentas, pero también se pueden apreciar estrecheces. Hay que ser muy audaz y optimista para no apreciar que las costuras del Presupuesto están al borde de estallar. Reclamar bajadas de impuestos es irresponsable y pensar en subirlos peligroso. Hacienda tiene un problema crónico de agotamiento tributario, se precisan reformas, actualización de las principales figuras tributarias, que son difíciles de hacer cuando abundan las necesidades. Más aun para un gobierno tan débil como el actual. Insisto, lo que se nota es la estrechez presupuestaria, aunque la ministra ve holgura; es el optimismo de la voluntad poco asistido por la razón y la realidad.

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