Medidas de urgencia y a corto sin libreto

Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros: Nadia Calviño, Yolanda Díaz y Teresa Ribera

Pool MoncloaRP Consejo de Ministros

Las medidas adoptadas por el gobierno son, como es habitual, “sin precedentes… para proteger a los más vulnerables”. Estos calificativos forman parte de la liturgia y retórica habitual; son palabras huecas. A lo largo de la historia del último medio siglo se han sucedido actuaciones de los gobiernos por razón de urgencia presentadas como medidas de choque “sin precedentes”. En este caso las medidas responden a los efectos de la guerra de Ucrania y a la pos pandemia; El objetivo central es contener la inflación que es un fenómeno previo a la crisis rusa aunque está vinculado a ella ya que la escalada del precio del gas (forzada por los rusos) y su impacto en el precio de la electricidad forman parte de la escalada bélica de Putin.

El riesgo de inflación se percibe desde el pasado verano con la electricidad como acelerador. El gobierno arrastró los pies ante este problema, ni siquiera fue capaz de revisar el sistema de cálculo del IPC del INE que es incorrecto y nos ha colado punto y medio en el IPC del 2021. Luego se argumentó que el modelo eléctrico comunitario impide reducir el precio mayorista; lo que no dicen es que ese modelo forma parte del problema en toda Europa, pero parece que solo España sala malparada. Aquí se podía haber modificado el traslado del precio mayorista a los abonados a la tarifa regulada. ¿Por qué no se ha hecho? Misterio, misterio.

Las medidas son un batería de subsidios que tropezará con problemas de aplicación. Por ejemplo los precios actuales de gasolinas y gasóleos de aplicación muestran variaciones del orden de 20 céntimos (de 1,75 a 1,95 euros/litro) ¿Cómo se aplicará el subsidio?, ¿A todos por igual? La lista de subsidios a agricultores, transportistas, pescadores… es larga y se corresponden con los colectivos que han mostrado su malestar. ¿Va a estimular más malestares este método? Es obvio que el gobierno quiere parar los precios y el malestar. Ha decidido comprar con subsidios ambos problemas. Puede bastar… o puede que no.

Las medidas de intervención de precios, incluida la prohibición de despidos, son siempre llamativas y casi siempre ineficaces ya que producen efectos no buscados además de muchas fisuras. Suenan fuerte pero pierden fuerza en cuanto se aplican.

Este plan “sin precedentes” incluye una lista de medidas que sale de distintas propuestas que tratan de atender propuestas de partidos, grupos de presión, expertos, altos cargos… pero no se nota el marco general, el sistema de evaluación de resultados. Dicen que cuestan 16.000 millones pero no está claro que esa sea la cifra real ni cómo se va a financiar. Bien está que se tomen medidas, es mejor que no hacer nada. Pero la música de subsidio e intervención no suele producir sonidos entonados.

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