Biden no quiere inestabilidad en la FED

Joe Biden

Entre las facultades propias del presidente de los Estados Unidos, por ejemplo la propuesta de magistrados al Supremo, cuenta la de proponer cada cuatro años a quien preside la Reserva Federal, que en estos tiempos constituye uno de los pilares del sistema económico social por sus amplias facultades para definir y aplicar la política monetaria.

A cada mandato presidencial le suele corresponder la designación de la cabeza de la FED por cuatro años, A cada mandato presidencial le suele corresponder la designación de la cabeza de la FED por cuatro años que ha sido norma las últimas décadas con el paréntesis de Trump que no quiso renovar a la profesora Janet Yellen, designada por Obama para sustituir al profesor Bernanke que cubrió dos mandatos críticos. La señora Yellen gozaba de prestigio y autoridad, su reelección hubiera sido bien recibida por los mercados, pero Trump quiso poner en la FED una persona aparentemente próxima, con pedigrí republicano, y visos de manejable. Eligió al abogado Jerome Powell que no figuraba en las quinielas, pero ofrecía un currículum suficiente para el cargo.

Powell ha desempeñado el cargo durante cuatro años con mezcla de prudencia y audacia; ha seguido la estela anterior y hoy goza de prestigio y respeto. Tanto que Biden ha optado por renovarle en el cargo y reservar su discrecionalidad para la designación de algunas vacantes en el consejo de la FED.

Biden no quiere inestabilidad en la dirección económica. Eligió a Janet Yellen para el Tesoro (el otro asiento del puente de mando de la economía norteamericana y del mundo) y prefiere seguir con Powell para evitar distracciones e inestabilidad.

Biden se juega su mandato con la recuperación económica, devolver crecimiento, empleo y estabilidad a la economía norteamericana muy afectada por la pandemia. Hasta ahora los resultados del primer año son satisfactorios sin llegar a espectaculares. Ha conseguido sacar adelante sus propuestas para la reactivación y anda embarcado con las medidas para ampliar el estado del bienestar que puede caracterizar su mandato y el futuro del partido demócrata.

Renovar a Powell, que debe pasar las preceptivas audiencias en el Senado sin dificultades, apunta seguridad y aporta estabilidad. Ahora la Fed tendrá que acreditar inteligencia para enfocar una política monetaria que controle la inflación sin restar crecimiento. Biden combina prudencia institucional con audacia en sus propuestas que luego sufren el duro escrutinio del Capitolio afectado por una polarización agotadora.