La legislatura tiene carburante para durar

Pedro Sánchez vacunación solidaria

| Pool Moncloa

El gobierno saca adelante los Presuuestos2022 sin dificultades mayores, ninguno de sus socios se puede permitir el lujo de poner punto final a la legislatura. Todas las hipótesis sobre resultados electorales apuntan a un mapa menos favorable que el actual para Pedro Sánchez y sus socios. Las exigencias de los socios no son insoportables y entran dentro de los márgenes que los socialistas consideran asumibles. No solo los Presupuestos, también medidas importantes como las referidas a pensiones y al mercado laboral cuentan con luz verde para evitar el colapso de la legislatura o la ruptura de los pactos de legislatura. La incomodidad de las patronales con la legislación reformista que reclaman las autoridades europeas son contratiempos tolerables que no van a poner en peligro ni los apoyos de los planes de recuperación.

La legislatura tiene carburante para aguantar, otra cuestión es que llegue a término, a finales de 2023 que es un horizonte de muy largo plazo. Dos años que se vislumbran como muy argos a lo largo de los cuales puede pasar lo que ahora parece improbable o inimaginable. Hay una fecha obligada, las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023, pero hoy ese es un horizonte de largo plazo.

Las encuestas poco favorables al gobierno tienen un valor relativo, no hay ambiente electoral, de manera que quedan oportunidades para revertir la tendencia. Oportunidades que tienen que ver con la recuperación de la economía que es la baza mayor a la que apuesta Sánchez para volver a ganar.

La recuperación no acaba de consolidar datos que permitan decir que la pandemia está superada, no se han alcanzado aun las tasas de 2019 ni siquiera las de 2010, en contrate con las otras economías europeas que cayeron menos y se han recuperado antes; pero hay argumentos y recursos para mejorar a lo largo de los próximos trimestres, sobre todo cuando los fondos europeos se materialicen en planes de inversión productiva.

La situación se caracteriza por una debilidad estructural generalizada, pero sin alternativas confiables. Se percibe un malestar social creciente, el caso de Cádiz es un botón de muestra, pero el gobierno dispone de sistemas de contención del malestar. Y la crisis catalana del “procés” ha entrado en vía muerta que da valor a la tesis de apaciguamiento que ha aplicado Sánchez desde que llegó a La Moncloa.

El argumentario de Iván Redondo en sus artículos de La Vanguardia reclamando la audacia de poner punto final a la legislatura para contener la emergencia del PP y de Yolanda Díaz se caracterizan por la audacia y la ocurrencia más que por el realismo. Argumentos demasiado oscuros que forman parte del discurso del experto que tan bien condujo a Sánchez hacia la Moncloa. Un acierto estratégico que no garantiza que vaya a repetirse.