Advierte el Gobernador: vayan pensando en la consolidación fiscal

Como es preceptivo el Gobernador del Banco de España (integrado en el sistema del BCE) informó al Congreso sobre el proyecto de Presupuestos 2022. Y como es habitual presentó un análisis técnico, amplio, sobrio, que hay que leer con atención y saber interpretar en lo que dice y en lo que quiere advertir. Trataré de interpretar sobre todo esto último.

1.- Una primera concusión es que la tesis de que la recuperación vendrá impulsado por “vientos de cola” pierde validez por semanas. Los riesgos en curso desbordan las oportunidades. Se mantiene el riesgo pandémico a pesar de los efectos de la vacunación. Además, se han desatado desajustes globales en la oferta y la demanda, especialmente con rupturas parciales de las cadenas de suministro globales y una nueva crisis energética. Y finalmente crecen los riesgos de una inflación más persistente e intensa de lo esperado hasta ahora. Estos tres factores incorporan incertidumbres al ritmo de recuperación, de manera que todas las estimaciones pierden expectativas.

Para el caso español, aunque el Banco de España no publicará sus nuevas previsiones hasta diciembre, el consenso de los expertos apunta a un crecimiento del PIB un punto menor para este año y el próximo, lo cual afectará a la ejecución presupuestaria. Sin vientos de cola el crecimiento será inferior al estimado en los Presupuestos2022.

2.- La segunda conclusión apuntada en dos momentos del informe, que no es nueva, se refiere a la necesidad de preparar un modelo de “consolidación presupuestaria una vez que los sucesivos y crónicos déficits públicos primarios (antes de intereses y servicio de la deuda) pueden llegar a ser insostenibles. Ni déficit ni deuda son hoy cuestiones criticas en el esquema presupuestario, pero lo serán una vez que la recuperación global europea sea una realidad. No hay que perder de vista que la recuperación europea permite alcanzar las cotas previas a la pandemia unos trimestres antes que la española.

El gobernador evita la palabra ajustes que en estos momentos está excluida del discurso políticamente asumible, sustituida por el principio de “consolidación fiscal”, que significa lo mismo en ausencia de otras reformas de calado en ingresos y gastos.

3.- La tercera se refiere a otra de las advertencias que el gobernador suele incluir en sus discursos referida a la necesidad de reformas estructurales. Un viejo mantra que espanta a los gobiernos más interesados en contrarreformas que en reformas. El gobernador ha evitado referirse al mercado de trabajo, que hoy enfrenta a la coalición de gobierno, por razones de efectividad, pero se desprende del discurso que ese mercado es uno de los más ineficientes, de manera que habrá que plantearse como hacerlo eficaz. No lo dice, pero se le entiende.

Es más explícito, sin molestar demasiado, respecto al sistema de pensiones del que se han desmochado los aspectos sustanciales de las últimas reformas. El gobernador destaca unos datos simples sobre el peso de las pensiones en el PIB y deja las conclusiones para los que quieran seguir el razonamiento y sus consecuencias.

4.- Finalmente el gobernador reitera (lo viene haciendo hace años) la urgencia de mejorar la calidad de las cuentas públicas para facilitar el análisis. Pero sobre todo la necesidad de medir la eficiencia y oportunidad del gasto público; más urgido por el reto del programa de reactivación que viene de Europa y que exige proyectos bien diseñados y evaluables.

Todo ello sin olvidar las alusiones a la productividad, a la demografía y a la importancia de la educación (capital humano) y la inversión pública (capital físico). El gobernador, con el tono más sereno posible, ha dejado en sede parlamentaria una lista de alertas a tener en cuenta a la hora de enmendar y votar los Presupuestos2022.