Lo que piensan los catalanes

Las encuestas son ilustrativas, aunque hay que cogerlas con pinzas, con manual de interpretación para evitar que canten lo que en encuestador pretende o que el receptor desea o imagina. Por eso unas veces sirven para ratificar a cada cual en sus creencias y convicciones y otras para mejorar el conocimiento. Sobre lo que piensan los catalanes tropezamos con todas las hipótesis posibles.

Por ejemplo, desde hace tiempo forma parte de las verdades indiscutibles y reveladas que el 80% de los catalanes están por el derecho a decidir, por un referéndum. Tanta la pregunta como la respuesta padecen de averías manifiestas, aunque han servido de referencia fundamental para los “indepes”.

Estos días La Vanguardia ha publicado los resultados de una encuesta elaborada por Gar3 sobre lo que piensan ahora los catalanes y su intención o preferencia de voto. Sobre esto último hay pocas novedades, más allá de que ERC se asienta como primer partido tanto en elecciones autonómicas como nacionales con apreciable distancia respecto a sus competidores nacionalistas. Más interesantes son las otras peguntas.

El posicionamiento ideológico de los catalanes se sitúa más a la izquierda que el de los demás españoles: en el centro y la derecha se colocan el 27% de los encuestados frente a un 54% en la izquierda o el centro izquierda. En conjunto de los españoles ofrecen un mapa más equilibrado. La valoración sobre la situación política y económica es mala, solo el 9% la consideran buena. En eso coinciden con los demás españoles.

Con respecto a la mesa entre el gobierno catalán (facción ERC) y el español, las opiniones están por mitades. Más sugerente es la opinión sobre lo que hay que negociar: un 48% se apuntan a la tesis del “pez al cesto”, es decir negociar para mejorar financiación y competencias. El 8% está la unilateralidad y el 15% por negociar autodeterminación y amnistía. El 16% opta por dejar las cosas como están.

Preguntas que son coherentes con la más clara sobre lo que vitarán acerca de la hipotética independencia: un 39% a favor y el 53% en contra. Con ese dato se entiende que ERC opte por la vía lenta, por seguir macerando a la opinión pública para alcanzar el objetivo, para llegar a su Ítaca. Otra de las preguntas significativas se refiere a la ampliación de El Prat que alcanza un 66% de opiniones favorables. No falta la pregunta sobre el idioma que se habla en casa: español el 41%; catalán el 29%, indistinto el 30%.

Cada cual sacará las conclusiones que le parezcan, pero la pretensión de que la catalana es una sociedad unánime o claramente favorable a las propuestas “indepes” no goza de suficientes avales. Conllevanza más que convivencia.