ERC reinventando a Convergencia

La bilateral entre el gobierno de España y el de Cataluña (PSOE-Podemos y ERC) hace caso omiso de los grandes objetivos independentistas (amnistía y autodeterminación) para reeditar la estrategia pujolista del “pez al cesto”. La lista de reivindicaciones que los consejeros catalanes han trasladado a los ministros de Sánchez vuelve a la táctica tradicional de cobrar por los servicios prestados. Pujol lo practicó con diligencia y obstinación tanto con los gobiernos socialistas como con los populares, con Felipe y con Aznar, siempre con buenos resultados para el gobierno catalán que ensanchó sus competencias, no tanto como los vascos, pero estos disponen del Concierto y el cupo que les coloca más allá de cualquier limitación.

Ensanchar las competencias es el camino lento hacia la autodeterminación de hecho; en el País Vasco lo español apenas existe y los catalanistas tratan de emular ese proceso como paso necesario y conveniente para el golpe final: un estado propio.

La lista de algo más de medio centenar de competencias pendientes de cesión y traslado da para varias negociaciones y tratas entre la Moncloa y la plaza de San Jaime que permitan alcanzar mayorías parlamentarias coyunturales. Esa fue la política efectiva de los gobiernos de Convergencia encabezados por Pujol. También lo hizo Artur Mas, aunque en su caso con tropiezos y errores tácticos que le empujaron al “proces” y al cesto de la historia al que le condenaron las CUP.

ERC, un viejo partido con tendencia a equivocarse a la hora del pragmatismo, cree haber aprendido la lección pujolista y trata de situarse en el posibilismo del “pez al cesto” para acreditar ante los catalanes que les trae a cuento confiar en su política. Si ERC no supuso ningún obstáculo para Pujol durante su cuarto de siglo de dominación, no está claro que los herederos de Convergencia, los que hoy se llaman “Juntos”, asuman un papel secundario frente al pragmatismo posibilista de los de ERC. En juego está el liderazgo de la política independentista. “Juntos” predican la unilateralidad y la tensión con el gobierno español y con los españoles. ERC no ve futuro a esa estrategia y prefiere la vía pragmática de ganar algo más autonomía cada día para luego alcanzar la independencia como fruto maduro.

En ese contexto, ¿Cuál es la propuesta y la estrategia de los socialistas que encabeza Sánchez? Sostienen que el dialogo y el consenso, sin entrar en detalles, confianza en una lealtad que nunca se ha acreditado. Se trata de ganar tiempo, de echar el balín adelante mientras haya campo.