ERC y PSOE una sociedad de 20 años

ERC y PSC-PSOE son socios habituales desde hace veinte años, desde que a principios de este siglo (diciembre de 2003) firmaron el llamado Pacto del Tinell que desalojó a los convergentes de Pujol del gobierno de Cataluña para dar entrada a Pascual Maragall y su posterior promesa de un nuevo Estatuto de Autonomía, asumido gratuitamente por Zapatero en un mitin.0 Los firmantes del pacto establecieron un cordón sanitario sobre el Partido Popular al asumir en sus anexos que los firmantes no acordarían ni en Cataluña ni en España acuerdos con los populares. En ese momento se rompió el consenso constitucional que había caracterizado y sustentado el último cuarto de siglo XX, el de la democracia constitucional.

José Luís González Zapatero alcanzó el liderazgo del PSOE a comienzos del siglo XXI tras el fracaso del “post-felipismo” e inauguró otra etapa para el socialismo español. Los acuerdos con ERC y el consiguiente deslizamiento a la izquierda y al nacionalismo caracterizaron los dos mandatos de Zapatero que recurrió a los votos catalanes para sostener su gobierno. La llegada de Sánchez a la cabecera del PSOE, tras el rotundo fracaso de Zapatero por la crisis de 2008-12, ratificó la estrategia de pacto con ERC y rechazo radical a acuerdos con el PP o con Ciudadanos (No es NO).

El socialismo de Sánchez, estrechamente aliado con los compañeros del PSC (partido hermano con autonomía), necesitó para llegar al gobierno dos alianzas adicionales por la izquierda. Con el conglomerado de Unidos Podemos, y con ERC. También con el PNV y Bildu, que sumaron los votos necesarios a cambio de un precio materializado en concesiones concretas de reivindicaciones históricas.

La alianza del PSOE (tanto del de Zapatero como el de Sánchez) con ERC tiene casi veinte años de experiencia, siempre con el PSC (Iceta) como avalista. Una alianza que ha propiciado un trasvase de dirigentes del PSC a ERC, ha alentado las aspiraciones independentistas (tanto como la inane política del PP de Rajoy) y ha aportado poco al progreso de Cataluña que ha perdido posiciones durante estas dos décadas).

Lo ocurrido y anunciado esta semana con las declaraciones de Junqueras y Sánchez aparentan una nueva etapa de colaboración entre ambos partidos para definir el futuro de Cataluña y de España. Pero se trata de una reedición de un pacto de dos socios que durante veinte años caminan de la mano y en mutuo socorro. ¿Qué hay de nuevo? Los objetivos de ERC son conocidos y explícitos; los del PSOE no están igual de definidos, siguen en fase experimental hacia algún lugar no concretado. Quizá se trata solo de ganar tiempo y esperar acontecimientos.