Los indultos como factor de posición

¿Está usted a favor de los indultos?, es decir que usted es "sanchista" (una facción del socialismo español), pero si usted está en contra es que su posición está a la derecha más o menos conservadora o fascista o, quizá liberal. Es una simplificación, pero resume de u trazo la incuria en la que está empantanada la política española. Los indultos, su legalidad, conveniencia, utilidad... ocupa todo el espacio del debate en los medios y en el discurso político con posiciones que son previsibles según quien vaya a hablar. Alineamiento por familias/intereses, cálculo oportunista, y desdén por los problemas serios que agobian a los ciudadanos.

En este momento habría que discutir el enfoque de la política contra la pandemia y, sobre todo, las medidas a adoptar para estar preparados para la próxima. Es momento para analizar errores, lo que se hizo mal, lo que se pudo evitar para que cuando vuelva a ocurrir nos encuentre preparados.

En este momento habría que discutir cómo apuntalar la recuperación (rebote) que se está produciendo en la economía con objeto de que no sea un mera reacción sino algo consistente que contribuya a incrementar el potencial de crecimiento para esta década.

En este momento habría de abordar la reforma del sistema de pensiones en serio, para una generación y no meros ajustes retóricos que no molesten a nadie pero que no cambian las tendencias negativas de fondo.

En este momento habría que adoptar medidas efectivas para reducir el paro y la precariedad, especialmente de jóvenes y parados crónicos que suponen una anomalía, una excepción en las economías llamadas avanzadas.

En este momento habría que concertar una estrategia educativa desde la cuna a la tumba, para adaptar la formación a las exigencias de los nuevos sistemas productivos y a no perder el tren del progreso.

En estos momentos habría que debatir y acordar políticas concretas para resolver los problemas de la escasez de vivienda para alquiler para personas con rentas bajas y para mejorar los salarios reducidos y precarios que conspiran contra la confianza en el futuro.

En estos momentos sería lógico e inteligente y decente concentrarse en la lista conocida de los problemas prioritarios de los ciudadanos sin distraerse con las agendas particulares de algunos dirigentes políticos obsesionados con sus propios designios. Los indultos ni son una prioridad, ni una unidad de medida de la ideología o preferencias de cada analista y de cada ciudadano.