¿Debe la SEPI presentar una OPA sobre INDRA?

El caso INDRA, el interés del gobierno socialista de ocupar la presidencia de la compañía a las bravas, es significativo de una forma de entender la gestión pública y de ejercer el poder. “Por ser vos quien sois”, es decir porque tengo el poder y me da la gana. La SEPI (Hacienda, el gobierno, el PSOE-PSC) dispone de una participación de algo menos del 20% en INDRA que viene de lejos, de la Empresa Nacional de Óptica (ENOSA) integrada en el INI y de otras aventuras pretéritas. Esa participación da derecho a dos asientos en el consejo de la compañía cotizada en el IBEX. Cada gobierno ha designado a personas más o menos cualificadas, pero siempre afectas cuando ha llegado al poder, un caso de prevaricación tolerada, de puertas giratorias compensatorias.

Además, el Gobierno dispone de poder de fuego por su carácter de cliente estratégico de la compañía, especialmente a través de Defensa. Un aspecto que en vez de otorgar poder para decidir y mangonear debería significar una exigencia a la profesionalidad y el buen gobierno en la compañía. Eso del buen gobierno es un deber para las cotizadas que el propio Estado debería aplicarse por legalidad y ejemplaridad. No es así. Cada gobierno de turno suele aplicar una política de ocupación de cargos en empresas próximas con un descaro asombroso.

En el caso que nos ocupa, el relevo del presidente de INDRA, ese descaro se ha practicado sin disimulo. La SEPI anuncia que no votará a favor de la renovación como consejero del actual presidente y que apoyará la designación de una persona de filiación socialista, con razonable experiencia y competencia, pero con la militancia y simpatía del PSC como argumento principal. Ignoro si el candidato figuraría en una lista de diez posibles para elegir una persona para esa responsabilidad en una propuesta razonada elaborada por una empresa especializada. Sospecho que no.

Este sistema de ocupación con amiguetes es propio de los regímenes con democracias inmaduras, tendentes al autoritarismo; muy franquista. La cuestión es que con arreglo al espíritu (y quizá la letra) de la legislación vigente una posición dominante en una empresa cotizada, sea por participación de control o por dominio o hegemonía del consejo, exige presentar una OPA por la totalidad, y con un precio justificado, para otorgar a los accionistas que no controlan salir de la sociedad con equidad.

¿Está en condiciones la SEPI de presentar esa OPA? ¿Qué dirían los socios europeos y los competidores y clientes? El pleito podría ser interesante, aunque no están los tiempos para estas distracciones. El poder efectivo del gobierno en INDRA es manifiesto, por lo cual es aconsejable mantener la apariencia del buen gobierno, de independencia de gestión y de profesionalización.

El consejo de Indra, con sentido de la dignidad, está resistiendo el ucase de la SEPI-Hacienda-PSOE, pero consciente de que el poder gubernamental es irresistible y que habrá que vestir el santo para satisfacer sus demandas, incluso sonreír. En lo formal un desastre, en la ejemplaridad una decepción, y en cuanto a las consecuencias… ya veremos. Con todo lo actuado un pleito exigiendo la OPA por la totalidad tendría recorrido.