Indultos, por ser vos quien sois

Los hipotéticos indultos a los condenados por el “procés” invocan a un nuevo capítulo de confrontación política entre políticos con argumento territorial. Un debate sin salida, pero con costes para todos los implicados en el conflicto con distintos intereses y pretensiones con el mismo objetivo final: ganar votos electorales o parlamentarios para obtener el poder político. En el debate se perciben un curioso argumento de fondo que puede resumirse en “por ser vos quien sois”, una frase del credo católico que alude a Dios como justificación definitiva.

“Por ser vos quien sois” los independentistas condenados consideran que no merecen condena, por eso no piden el indulto y, a lo más, aspiran a una amnistía que les libere de cualquier culpa. La amnistía no es posible en la legislación vigente propia de un modelo democrático que se sostiene en la división de poderes y el imperio de la ley. Y el indulto requiere algunas condiciones lógicas de sentido común: arrepentimiento y propósito de enmiendo. Argumentos también muy caros al cristianismo, y también al derecho positivo de las sociedades ilustradas y democráticas.

Los “indepes” condenados se sienten “que son vos quien somos”, es decir gente especial, diferente, convencida, entregada, con causa y con derechos singulares. Es una convicción, más que una creencia, de manera que el arrepentimiento no cabe en su horizonte mental. Hay que liberarlos, exonerarlos… “por ser vos quien sois”.

Al otro lado de la mesa están los del gobierno Sánchez que pretenden tener la palabra final sobre los indultos: la luz verde (o no) para otorgarlos. También en este caso funciona el “por ser vos quien sois”; por ser ellos los que controlan el BOE y por tanto la publicación de las normas para su entrada en vigor.

El ministro de Justicia (juez) dice que los indultos hay que verlos con naturalidad, ¿Qué quiere decir?, pues una mezcla de obviedad y tontería. ¿Qué significa naturalidad? ¿Cuál sería lo contrario? El presidente del gobierno llega más lejos con esa logomaquia, palabras sin sentido, que le caracterizan, vinculando el indulto con la concordia, el entendimiento, la ausencia de venganza o revancha… es decir el buen rollo al margen de la legalidad o a costa de la legalidad.

Recientemente un dirigente socialista sostenía que para remontar sus expectativas electorales cuentan con el BOE. ¡Hay que ser arrogante! Así se acerca más al dictador bielorruso que a las exigencias de una democracia respetable.

“Por ser vos quien sois”, al margen de que salga del procedimiento, Sánchez decidirá lo que considere que le conviene para seguir en el poder. Eso sí, con cara compasiva y misericordiosa. La justificación del indulto, un artefacto jurídico bien planteado y regulado, es que puede contribuir a objetivos políticos de parte. En resumen, “por vos quien sois”.