Saber perder y el sesgo de las encuestas

Madrid no es España, una obviedad que no conviene olvidar. Trasladar los resultados del 4 de mayo a unas elecciones generales supone ir demasiado lejos, especialmente cuando la legislatura no ha llegado al ecuador y las posibilidades de una moción de censura son mínimas. Pero cerrar el capitulo de los resultados electorales como algo pasado y concluido no es inteligente. Los votos de ese día acreditan ganadores y perdedores, personas y partidos. Otorgan nota a la calidad de las estrategias y tácticas electores de todos los partidos y otorgan una oportunidad para analizar y rectificar lo que proceda y convenga.

Saber perder es tan importante como saber ganar y de lo conocido el 4M no está claro que hayan aprendido ambos. Desde luego que los socialistas han perdido mal, muy mal. Las declaraciones (y silencios) de sus dirigentes lo acreditan, Carmen Calvo, Ábalos, Adriana Lastra… han perdido la oportunidad de callar y han hecho declaraciones que revelan escasa comprensión de cómo y qué votan los madrileños. Más atinado ha estado Gabilondo, pero su opinión ya no cuenta.

Tampoco los ganadores han estado muy finos extrapolando de los resultados una proximidad inmediata a la Moncloa. Muchos de ellos votos obtenidos son prestados, coyunturales, por una vez, más resultado del rechazo a los demás que les mérito propio.

Otro tanto para los partidos menores, desde Ciudadanos donde Arrimadas ha decidido no darse por aludida y sostenerla sin enmendarla; aunque quizá su caso no tiene enmienda y más le valdría un desistimiento ordenado (entrega al PP) que seguir camino del precipicio de la insolvencia como en día hizo UPyD. Lo de Podemos es más complicado, las loas a Iglesias (la de Miguel Castell en La Vanguardia es ridícula) son irrelevantes y el futuro del conglomerado muy incierto.

Pero las elecciones madrileñas han ocurrido y han producido un sesgo inmediato en las encuestas que solo sirven como apunte posible o probable pero no más, por ahora. Este fin de semana el barómetro que elabora INVYMARK para La Sexta dio por primera vez en la serie una novedad: el PP superó al PSOE por unas décimas 27,3 versus 26,7; los socialistas perdían 1,3 puntos y los populares ganaban 2,8 respecto a la encuesta anterior del 12 de abril. Los unos absorbían votos de Ciudadanos y los otros los perdían a favor de UP o de MM-MP. Habrá que esperar a los sondeos de otros institutos para verificar si el sesgo de INVYMARK es el anticipo de una tendencia.

Tras el voto madrileño los unos muestran indiferencia y los otros euforia, aunque tienen tiempo para reflexionar, aprender y rectificar. Mientras tanto la vida sigue y el laberinto catalán puede abrir una oportunidad a los socialistas y a Illa que no estaba en el guion.