Mónica García, estrella emergente de la izquierda

Es evidente el triunfo político de Isabel Ayuso en las elecciones madrileñas que la elevan a la condición de líder con pretensiones de un Partido Popular rejuvenecido. Los militantes congregados ante la sede del partido reclamaban la intervención de su Isabel cuando casado se alargaba en su arenga a las bases. Tiempo habrá para analizar el futuro de Ayuso en el PP y las posibilidades de desbancar a Casado para conseguir la integración de la derecha más amplia como camino para alcanzar la Moncloa.

El otro “acontecimiento” de las elecciones del martes fue el “sorpasso” de Más Madrid al PSOE, por unos pocos miles de votos, pero ganancia que coloca a Mónica García como jefe de la oposición en la Asamblea madrileña. La candidata de Más Madrid, bien arropada por su jefe político Íñigo Errejón, ha sido la pretendiente más fresca y propositiva de la campaña. Ella y Ayuso son las ganadoras rotundas de la campaña. Ayuso ha doblado los votos del PP y gana por sí misma el gobierno que es el premio gordo. Mónica García solo añade dos puntos al resultado de hace dos años, pero supera al PSOE que es uno de los perdedores.

Mónica García es la estrella emergente de la izquierda, joven, sin antecedentes, profesional, madre, descarada, atrevida y con futuro por delante. Oportunidades inciertas para ella y para su partido que solo tiene una presencia apreciable en Madrid, pero con posibilidades de ocupar un espacio que hasta ahora era monopolio de los socialistas.

Mónica García no se ha dejado llevar al “guerracivilismo” de Pablo Iglesias que arrastró a al PSOE incluido su confundido y contradictorio candidato Ángel Gabilondo. Puede quedar en cohete como Rivera o Rosa Díaz o el propio Iglesias, pero es evidente que en la izquierda hay confusión y desorientación, y que el mensaje de la doctora García hablando de lo cotidiano, de lo que interesa, ha captado el interés de un buen número de electores que la han votado o que votando a otros partidos del bloque de izquierda la ven con muy buenos ojos. ¿Cuántos socialistas votarían a Mónica García de buena gana?

Los partidos socialistas europeos sufren en retirada en muchos países, en unos casos desaparecen (Francia e Italia) y en otros quedan relegados a un tercer puesto en las preferencias de los electores (caso alemán). El éxito del PP en Madrid ha tenido dos aliados inesperados, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que han animado a no pocos electores a optar por Ayuso como alternativa menos mala o como castigo a las amistades peligroso de ambos. El PP tiene ahora votos prestados de ciudadanos decepcionados y cabreados. Votos que pueden girar a la izquierda si propone ideas y muestra talantes menos radicales y más confiables. Ese ha sido el acierto de Mónica García que goza ahora de la oportunidad de llegar más lejos.

Habrá que estar atentos a los avatares del grupo parlamentario de Unidos Podemos en el Congreso, soporte imprescindible para Pedro Sánchez, sometido a la incertidumbre de las próximas generales. ¿Es momento de que Errejón encabece la opción alternativa al PSOE y al PC? ¿Puede ser momento para que los socialistas se regeneren integrando en sus filas a esa nueva izquierda que no saben interpretar?

En Alemania los verdes han desbordado a los socialdemócratas que pueden quedar relegados a otro gobierno de coalición como minoritarios y compañeros de viaje. En Madrid eso ya ha ocurrido aunque sea en la oposición.