Toni Cantó como síntoma

¿Qué ha aportado y qué puede aportar Toni Cantó a la política? Aportar solo el mal ejemplo del nomadismo partidista, y sobre el futuro más vale no hacer cábalas. El activo del personaje tiene que ver con una notoriedad de medio pelo como actor, más de reparto que protagonista; también con su buena planta, que en estos tiempos telegénicos puede aportar un plus de conocimiento. También cierta facilidad de palabra que no quiere decir de ideas o propuestas.

Su último avatar tiene que ver con el oportunismo de entrar en la Asamblea de Madrid en la bancada popular. Una pieza más del acoso y derribo que el PP ha aplicado para absorber, a las malas, como A hostil, a Ciudadanos y reducir competidores en el centro. Cantó no aportaba al PP otra cosa que un golpe de efecto contra Ciudadanos. La ejecutoria del actor en política no va más allá de discursos retóricos y aparición en listas para ejercer de diputado objeto. Es un síntoma de las estratagemas que han sustituido a la estrategia en los partidos.

Ahora un juzgado ordinario, en aplicación estricta de la legislación electoral, dice que Cantó no es elegible porque no estaba inscrito en Madrid antes del 1 de enero, cuando era diputado en ejercicio en Valencia. La norma es de sobra conocida, puede ser discutible, pero está en vigor, También puede ser burlada (ya se sabe que el rigor de la ley se mitiga con el incumplimiento) con argumentos como que el candidato tiene casa y familia en Madrid y otros similares, que son tan ciertos como insuficientes en la consideración de la juez que ha entendido el caso.

Desde luego que caben recursos y que otros tribunales con más manga ancha avalen la inclusión en las listas de Cantó; pero la chapuza ha quedado en evidencia. El síndrome Cantó apunta a la ligereza de los dirigentes de los partidos que hacen lecturas interesadas de las normas que ellos mismos han aprobado.

Es más que probable que a los del Partido Popular el señor Canto, les importe una higa; lo que les podía aportar ya está cobrado; les ha servido para debilitar a un adversario con argumentos artificiosos que solo desprestigian a quien les ponen en marcha y se aprovechan de ello. Se trata de un caso menor, irrelevante, que no dejará huella; pero indicativo de una forma asquerosa de hacer política; tanto como la campaña electoral de Madrid, la peor que han conocido los madrileños, peor aun que el caso de los trásfugas que han jalonado varias elecciones en la capital de España. Cantó es otro síntoma de degradación.