A los españoles les preocupa la salud y el dinero

¡Vaya tontería de titular!, me dirá algún seguidor de esta columna. Y no le falta razón, la salud y la economía son las preocupaciones centrales de los individuos, de las familias. No hace falta que lo pregunte el CIS, pero lo pregunta y los encuestados dicen lo previsible. La salud, especialmente en este tiempo, y la economía y el empleo son las dos preocupaciones esenciales, excepto en Cataluña donde la independencia preocupa a más personas (24%) que la salud y la economía.

El caso catalán es singular, mientras que en el conjunto de España el 85% de los encuestados consideran que la situación económica es mala o muy mala, mientras que entre los catalanes ese porcentaje se queda en el 58%. Curioso, diría que raro, raro, sobre todo porque el desempeño de la economía catalana durante los últimos años es mediocre, entre los peores de España por múltiples razones. Curiosa mezcla de autoestima y victimismo que merece análisis más detallados.

El último barómetro del CIS inquiere por la intención de voto en un momento en el que ese tema interesa poca por lejanía de cualquier proceso electoral, salvo el catalán. La respuesta de los encuestados no se aleja demasiado de las obtenidas en anteriores barómetros, aunque hay sesgos que indicen tendencias que interesarán a los políticos y pueden animar algún cambio de estrategia o, al menos, de tono y actitud.

Para los socialistas de Sánchez la encuesta es ambivalente, por un lado les sigue asignando liderazgo en un momento muy complicado, lo cual les debería tranquiliza; pero por otro les señala estancamiento cuando esperaban captar votos por la izquierda (algunos de los prestados a Podemos). El cuadro no invita a cambios estratégicos, Sánchez está amarrado a su mayoría Frankenstein, a Iglesias y sus amigos.

Para Podemos (Iglesias) y sus confluencias todas las encuestas les encojen. También los últimos resultados electorales en Galicia y País Vasco. Es evidente pero no es importante mientras el matrimonio con Sánchez funcione, diez diputados más o menos no importa mientras la alianza sume mayoría.

Buenas noticias para Arrimadas y Ciudadanos. Cuando algunos les veían en retirada y extinción, la estrategia centrista ha cosechado un incremento apreciable de seguidores que refuerza la actual dirección. Les queda digerir el fracaso en Cataluña.

Casado y el PP no empeoran, lo cual será estimulante; no recuperan el voto huido a Vox, que mantiene un suelo en torno al 15%, pero ganan algo por el centro que es donde Casado quiere instalar su campamento.

Las encuestas dicen poco en estos momentos de cara a la intención de voto, pero si son interesantes para identificar las preocupaciones de los ciudadanos. Por lo visto no coinciden con el discurso de buena parte de los líderes políticos. Por ejemplo el dilema Monarquía República que tan preocupado tiene a Pablo Iglesias no será motivo de las conversaciones familiares estos días, no es eso lo que preocupa y ocupa.