¿Hasta cuándo puede bloquear Casado el CGPJ?

La situación política española parece bloqueada, ninguno de sus protagonistas cambia su posición, lo cual significa consolidar al gobierno con una mayoría Frankenstein, que no avanza pero permite gobernar y legislar con iniciativas de Podemos que no dejan cómodo a una buena parte del Partido Socialista que siente que no tiene alternativa a su modelo actual de alianzas.

Las encuestas dicen poco ahora ya que está muy lejos cualquier expectativa electoral, aparte de la catalana, pero indicen tendencia y sentimientos. Los electores andan alejados del modelo que dibuja el debate político actual tal y como muestra la encuesta de 40db (Belén Barreiro) que publicó ayer El País. La opinión de los encuestados considera que el diálogo entre los partidos está “muy crispado, poco centrado en lo importante, es de baja calidad y poco respetuoso”. Consideran que el diálogo ha “empeorado, que hay más división y que los mayores culpables son los líderes políticos”. Otras encuestas sobre valoración de líderes y de la situación política discurre por algo muy semejante.

Es algo sabido, ellos (los políticos) lo saben, pero no están por la labor de rectificar, en unos casos porque son así, porque no saben hacer otra cosa, y en otras razones por temor a las bases (que no a sus electorados) o porque temen que un cambio se les lleve por delante con todo lo que significa. Lo que parece claro es que los partidos centrales no quieren ser centrales, no se proponen encontrarse y cooperar, están contra lo que fue la historia de los primeros y eficaces treinta años de democracia.

Rajoy no quiso pactar con los socialistas la reforma educativa, ni la de las pensiones por táctica electoral reconocida por él mismo poco después. Y Sánchez está donde está por su posición del No es No. Pero no es eso lo que quieren los electores (quizá si los militantes) lo cual no anima la rectificación.

El bloqueo del CGPJ (y del Constitucional y de RTVE) que lleva dos años de prórroga, es impresentable, indecoroso y hasta peligroso. Las razones que esgrime Casado no son de recibo, su pretensión de aislar las propuestas de Podemos no son democráticas y van en contra de la letra y el espíritu de la ley. Los miembros del CGPJ no son dependientes de quien les propone. Ese es el deber ser aunque no sea lo que parece. De hecho la mayoría de los vocales actúa con responsabilidad y conforme a su propio criterio, los dependientes (que merecen la calificación de prevaricadores) son minoría.

Una negociación honrada, seria, respetuosa, conforme a la letra y el espíritu de la ley, entre los líderes de los partidos debería concluir con una lista de personas respetables y competentes, porque las hay a cientos. No son capaces de llegar a un acuerdo, ni siquiera a un procedimiento, por déficit de capacidad, de inteligencia y de voluntad; en resumen por incompetencia. Esos líderes son los culpables del divorcio con la base y también del bloqueo institucional. No sé si más Casado que Sánchez o al revés, pero ambos están fracasando.

Mientras las expectativas de voto cambian poco, congelados los socialistas, a la baja Podemos y Ciudadanos y al alza (insuficiente) el PP. No cambia casi nada entre otras razones porque no lo merecen.