¿Quién trabaja el Presupuesto?

Los ministros más grupies de Sánchez (Calvo, Ávalos…) han salido en tromba el fin de semana para aplicar un castigo de varas al PP por su negativa a aprobar los Presupuestos 2021 (¿alguna vez los socialistas apoyaron unos Presupuestos del PP?), al tiempo que justificar la alianza, ahora explícita, con Bildu-Batasuna con dos argumentos: primero el de la necesidad y segundo el de la normalidad democrática.

Ambos argumentos son más falsos que los duros de madera, no resisten un turno en contra. Respecto al primero el Gobierno no tenía ninguna necesidad de los votos de Bildu para rechazar las enmiendas de totalidad, como tampoco la tuvo para prolongar el estado de emergencia cuando firmaron el acuerdo para revertir la reforma laboral. Si firmaron ambos acuerdos no fue por la necesidad de sumar a Bildu sino por la conveniencia de agradar a Unidos Podemos que quiere lucir que arrastra el voto batasuno.

El segundo argumento, el de normalización con Batasuna, es más inquietante y buena prueba de ello es como conmueve la entraña socialista de los que se atreven a opinar en público; en privada son cada vez más que dicen ser “militantes no simpatizantes” o “militantes durmientes”. La tesis de que algún día habrá que llegar a otro “abrazo de Vergara” (agosto 1839), que no impidió la segunda guerra carlista entre 1846-49 y a la tercera entre 1872-76; la defienden no pocas personas, sin entrar en detalles acerca de las condiciones previas y necesarias para ese abrazo.

A la gente de Sánchez le parece suficiente que Bildu apoye su investidura o que no impida un gobierno en Navarra o que apoyen los Presupuestos 2021, en resumen que sostengan a Sánchez e Iglesias para escenificar un abrazo el año 2020. En este abrazo hay mucha menos generosidad, humanidad y arrepentimiento que el que escenifican Miren y Vitori en la escena final de Patria. Como prueba sirven los argumentos de Ábalos (“todo por los de mi bando en el partido”).

Lo asombroso es que, como sostiene el Presidente, estos son unos Presupuestos decisivos, de los que depende la recuperación y el progreso de España lo que se esté debatiendo estos días es lo de Bildu, los del castellano en los colegios, lo de los presos separatistas vascos y catalanes… que poco tiene que ver con la crisis económica, aunque contribuya a agudizarla.

Estos Presupuestos 2021 son deficientes, lo han señalado todos los organismos que los han estudiado y todos los que saben de la materia. La defensa de los ministros concernidos (Calviño, Montero, Escrivá…) produce cierto bochorno entre quienes conocen la materia, pero se deben a la causa y entre la lealtad a las convicciones y al que les nombró, domina lo segundo.

Est9os días se podían haber escuchado argumentos para defender las supuestos en los que se basan los Presupuestos (poco creíbles) y los fundamentos de las políticas que defiende, pero poco de eso hemos oído. Quedan dos meses de rebatiña de partidas entre unos y otros para cuidar de los suyo y luego muchos meses de ejecución presupuestaria que pueden ser deprimentes. Pero eso es largo plazo.