Los Presupuestos 2021 tranquilizan al gobierno

El gobierno ha endosado la gestión de la pandemia a las Comunidades autónomas restando así presión y desgaste al ejecutivo y ahora aborda con bastantes garantías la aprobación de los Presupuestos 2021 que le entregarán un pasaporte de tránsito hasta el final de la legislatura. Hace un año el rechazo de los Presupuestos2020 provocó la convocatoria de elecciones que no modificaron el mapa parlamentario pero abrieron la ventana al gobierno de coalición Sánchez-Iglesias, primero de la historia democrática, que bracea para agotar el plazo de la legislatura, para lo cual necesita pasar los Presupuestos para el próximo año.

El proyecto enviado al Congreso es de pésima calidad, probablemente el peor de la historia reciente, el menos creíble, pero va a pasar el escrutinio (? ) parlamentario con una cómoda mayoría una vez que cada grupo ha obtenido por sus votos lo que les ha interesado, incluidas ventajas que poco tienen que ver con las partidas presupuestarias. Con los Presupuestos aprobados el gobierno de coalición se puede sostiene en espera de una mejor coyuntura sin pandemia, con la crisis económica mitigada y con bazas electorales suficientes para ganar otra legislatura.

Los dos avales técnicos más relevantes para los Presupuestos, los del banco de España y la AIREF, que informan preceptivamente al Congreso han manifestado, con la educación y prudencia que les caracteriza, las deficiencias del proyecto. Lo han hecho con cierta tibieza pero enfatizando las dudas sobre las posibilidades de que se cumplan los objetivos de ingresos (habrá menos) y de gastos (serán más).

Los responsables de ambas instituciones han trasladado a la cámara su opinión con documentos razonados que no han gustado a los ministros más concernidos, incluido el de Seguridad Social que ha hecho críticas al banco de España (del que procede) con argumentario más sindical que económico. Me pregunto: si Escribá hubiera sido el gobernador (pudo serlo) ¿en qué se diferenciaría su informe del actual Gobernador) me pregunto: si Escribá hubiera continuado en la AIREF ¿habría sido más amable y complaciente su informe preceptivo sobre los Presupuestos?

La credibilidad fiscal del gobierno español está deteriorado por los sucesivos incumplimientos de los objetivos previstos, incluso los corregidos. También está mellada la credibilidad de las previsiones macro, tal y como ha puesto de relieve la comisión Europea esta mañana. Pero los ministros recitan que la Comisión no ha tenido en cuenta los últimos datos, que la economía española no va tan mal.

El Gobernador del banco de España, en su extenso informe al Congreso, reclama: “diseñar, a la mayor brevedad posible, un plan detallado de consolidación presupuestaria a medio plazo que se ejecute tan pronto como se supere la pandemia y que, al reducir la vulnerabilidad financiera de la economía, ayude a colocar la actividad y el empleo en una senda de crecimiento sostenido y alivie los costes de la crisis sobre los grupos poblacionales más afectados por la misma”. Pues eso.