El sistema electoral USA a prueba

Es el más viejo del mundo, el único que ofrece continuidad incluso en las mayores adversidades, pero más de dos siglos de funcionamiento eficaz, de cumplimiento del objetivo con múltiples peripecias, esta semana se pone a prueba con más riesgos que nunca. Todos los expertos contienen el aliento no solo por el resultado (los resultados, porque en el sistema norteamericano siempre hay que hablar en plural) sino por la efectividad del mismo.

Aunque en ese país las encuestas están más avanzadas y sofisticadas que en ningún otro. Hay dudas generalizadas sobre la utilidad de las mismas para pronosticar el resultado final. Hay buenas razones para ello, la primera la complejidad del sistema electoral, delegado a cada estado que aplica criterios propios. La segundo la emergencia del voto por correo que ha atraído a más de la mitad de los votantes y que se contará con retraso en muchos estados y con altas posibilidades de impugnaciones con efectos incalculables en estos momentos.

Otra razón para la duda es la experiencia de 2016, aunque se han exagerado sus errores ya que las encuestas acertaron el voto popular: 48% Hillary, frente al 46% de Trump (casi tres millones de diferencia). Pero unas decenas de miles de votos en varios estados tradicionalmente demócratas volcaron los votos electorales en favor de Trump (304 frente a 227). Los resultados en Senado y Congreso, tan importantes como los presidenciales se ajustaron a las previsiones con ventaja para los republicanos.

Para mañana las previsiones de todos los sondeos y demás estimaciones de expertos son claramente favorable a Biden, más allá del error estadístico habitual. La intención de voto de los sondeos favorece a Biden en casi 8 puntos (51 vs 43); la intención de voto en los diez estados decisivos también le favorece en tres puntos (49 versus 46%), y las apuestas también van a su favor 65 contra el 35%. Incluso las estimaciones compuestas mejoran los porcentajes al 85% de posibilidades en favor del demócrata.

Más datos, las estimaciones dicen que los demócratas conseguirán mayoría en las dos cámaras agravando la derrota para los republicanos que tendrán que soltar amarras de Trump operación que si tiene que producirá no pocos desgarros internos con consecuencias incalculables en estos momentos.

En cualquier semana nos aguarda una semana decisiva para los Estados unidos y para el mundo. A medianoche del martes al miércoles, en torno a las 2:00 conoceremos los primeros datos decisivos (sin voto por correo) de Florida y Pensilvania (también de Ohio y Carolina del norte). Si Trump pierde esos estados tendrá que hacer las maletas; la duda es si lo hará de buen grado o armará la bronca del siglo. La función está a punto de empezar, contengan el aliento porque está en juego el sistema democrático más antiguo del mundo y, quizá, el más imperfecto.