¿Y si Casado aceptara el envite de Sánchez?

Pedro Sánchez no ha ninguneado a Abascal, no se ha escondido en el burladero dejando pasar la avalancha verbal para rematarla con una votación que deje a VOX en el rincón, solos consigo mismos. Sánchez rebatió las acusaciones de Abascal y además de abofetear a Casado (as usual) en cuantas oportunidades tuvo, utilizó el verbo amable, la mano tendida, para proponer al jefe del PP hablar como adversarios y no como enemigos.

Lo que vaya a hacer Pablo Casado con esta moción de censura lo sabremos esta mañana, cuando le toque tomar la palabra y explicar su indicación de voto. Es obvio que la moción de censura está registrada contra el gobierno Sánchez, pero su vector principal va contra el PP y Casado, para debilitar el liderazgo de éste y avanzar en el sorpasso a la derecha. Algo semejante a lo que intentaba Pablo Iglesias con su fallida moción de censura a Rajoy. Entonces los socialistas miraron a otro lado y se abstuvieron. Lo cual no fue óbice para asumir la siguiente moción de censura, la que despidió a Rajoy del gobierno y de la política. Una moción promovida por Sánchez pero manejada por Iglesias que hizo el acarreo de los votos necesarios para ganar.

 

Casado sabe que la censura va contra su posición y quizá por eso no ha querido desvelar su voto hasta el último momento: primero escuchar a los demás, especialmente a Sánchez, para medir la temperatura antes de que lleguen las decisiones trascendentes inmediatas (no la de la censura) que van del estado de alarma que autorice los toques de queda a los Presupuestos 2021 y la obligada renovación de las instituciones: Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Defensor del Pueblo y RTVE.

La tensión política actual tiene que decaer, especialmente cuando desde Europa miran la peripecia española como problema. Es peligroso colocarse en la lista de los problemáticos. Uno de los errores de Abascal ayer fue atizar el antieuropeismo como argumento soberanista, que sirve para la agitación pero que es muy contraproducente, que está averiado..

Casado necesita los votos que se fueron a VOX, pero no bastan; necesita más. Sobre todo ganar credibilidad, acreditar estatura política, capacidad y recursos de líder. El argumento de que no va a negociar con el gobierno mientras intervenga Podemos es insostenible, la legitimidad de Podemos les llega de las urnas y del Parlamento. Que no les gusten no les sacan del cuadro.

El Círculo Cívico de Opinión (https://www.circulocivicodeopinion.es/) un grupo de medio centenar de catedráticos y profesionales que desde hace años emite informes sobre temas de fondo de actualidad, ha difundido esta semana un documento titulado “Alerta cívica: rectificar el rumbo de la democracia española” (*) en el que apela a “una defensa clara y firme de la letra y espíritu del orden constitucional” y a la “formación de una mayoría parlamentaria amplia y coherente que asuma la atarea de aprobar los presupuestos y lograr Pactos de Estado con acuerdos básicos trasversales… objetivo que no requiere necesariamente formar gobierno de gran coalición”

Casado y Sánchez tienen la oportunidad de protagonizar esa rectificación que tranquilizaría a la Unión Europea y a una amplia mayoría de españoles. Lo importante no es esta censura irrelevante; lo relevante es la pandemia que también es sindemia, y la emergencia económica y social. El Rey Felipe VI hizo en sábado en Oviedo un llamamiento a la unidad y a la cooperación. Pues eso.

(*)https://www.circulocivicodeopinion.es/alerta-civica-rectificar-el-rumbo-de-la-democracia-espanola/