Los Presupuestos 2018 son prorrogables

La vicepresidenta Calvo advirtió esta semana que los Presupuestos 2018 (los de Montoro) se pueden prorrogar… unos días. No añadió que los días se hacen semanas y las semanas meses y que si hay que tirar con unos Presupuestos que nada tienen que ver con la realidad económica… pues se tira y se van remendando con decretos ley y otros subterfugios de mayor o menor rango.

El Estado se administra con los Presupuestos del 2018 y puede seguir instalado en esa anomalía por tiempo y tiempo. Es extraordinario, no tiene precedentes, pero vivimos tiempos extraños durante los que pasan cosas que nunca imaginamos. El Partido Socialista y, en concreto, Sánchez y sus gentes de confianza trabajan para construir unos Presupuestos 2021 operativos, actualizados, aprobados con consenso suficiente, pero que al mismo tiempo permitan maniobrabilidad política para presentarse a las elecciones, cuando toque, con las mejores posibilidades. Por eso quiere disponer de espacio de  maniobra hacia la izquierda y hacia el centro, geometría y aritmética variables.

Al mismo tiempo el vicepresidente  segundo trabaja, con lealtad a Sánchez, para consolidar el bloque de investidura, que solo deja a Sánchez una oportunidad de pacto por la izquierda al tiempo que refuerza el poder político del vicepresidente y de su partido. A Iglesias le salen los números sin sumar a ERC al bloque que hoy parece muy improbable. La baza de Sánchez está en los cinco votos de Bildu (que aporta Iglesias) y los cuatro del grupo catalán que no se ha ido con Puigdemont.

Nueve votos que sumados a los 155 del gobierno (120+35), los dos de Errejón-Sabanés, el valenciano, el gallego, seis del PNV, uno de los canarios, el de Cantabria y el de Teruel alcanzan los 177, que hace innecesarios los 13 de ERC. La otra aritmética para Sánchez pasa por los 10 votos de Ciudadanos sumados a los 155 (Iglesias tendría que acatar), los del PNV,  y  otros cuatro de los pequeños que pasarán sus facturas locales a la suma que salga ganadora.

Para Sánchez queda otra alternativa menos deseable pero posible: prorrogar los Presupuestos del 2018 más allá de unos días. La prórroga es inevitable ya que no hay fechas posibles para un trámite ordinario de la Ley de Presupuestos, el que propone la Constitución que significa presentar el proyecto antes de acabar septiembre.

Sin la premura de los plazos y con los Presupuestos prorrogados lo relevante es presentar en Europa el Programa de Recuperación el 15 de octubre con los proyectos precisos para liberar los fondos de ayuda de la Unión Europea que son imprescindibles para sostener las finanzas públicas.