La escisión del PdeCat abre puertas al PSOE

El divorcio entre Puigdemont y Artur Mas abre una posibilidad adicional a los socialistas para conseguir mayorías parlamentarias, en concreto la más urgente este año, para aprobar unos Presupuestos para el 2021. Nadie ha movida ficha, que se sepa, pero la ruptura de los nacionalistas catalanes parte a los diputados del PdeCat en dos grupos de cuatro que pueden seguir en el llamado Grupo Plural con 12 diputados (catalanes, gallego, valenciano y Errejón) o en el Mixto (navarros, canarios, Asturiano, cántabro, CUP Teruel). No importa donde se ubiquen sino lo que vayan a pactar y a votar.

Cuatro diputados en la familia que puede encabezar Artur Mas con una estrategia más posibilista que la del fugado Puigdemont suponen una oportunidad para Pedro Sánchez a la hora de sumar mayorías suficientes para aprobar los Presupuestos sin necesidad de contar con los trece votos de ERC que se ponen cada día más caros, tal y como han advertido sus dirigentes. Para los separatistas de distinta intensidad la estrategia no es coincidente, unos asumen que negociar con el gobierno español les otorga poder y los otros apuestan por la confrontación permanente que califican como “inteligente”.

La escisión de los catalanes hacen que Sánchez gane un punto para poder prescindir de ERC, mientras que su socio necesario, Pablo Iglesias, pierde ese punto ya que su capacidad de arrastre de ERC (y de Bildu) es uno de los activos por los que Sánchez le necesita, le mima y le mantiene en el gobierno. Esta legislatura la política española se sustenta sobre todo en la aritmética, la que permita sumar mayorías de gobierno. Lo demás pasa a segundo plano, incluida la ideología, los programas y las promesas y compromisos electorales.

En este juego de aritméticas provisionales la estrategia, más bien táctica, elegida por Inés Arrimadas para Ciudadanos goza de oportunidades para sus diez diputados que pueden pesar más de lo que parecía al comenzar la legislatura. De hecho pueden ser determinantes para bascular la lógica presupuestaria hacia uno u otro lado, más a la izquierda o más al centro. No serán los mismos Presupuestos los que se aprueben con el voto de Ciudadanos que los que lo logren esos votos.

Sánchez lo sabe y no tiene preferencias por una u otra alternativa. A él lo que le preocupa es agotar la legislatura y ganar la siguiente bien sea con unos o con otros o con todos según día y materia. De lo único que parece seguro (por ahora) es que con el PP No es NO, y que no hará el más mínimo esfuerza, más allá de buenas palabras intrascendentes, para abrir la puerta a una gran coalición de partidos centrales.

Los presupuestos son la pieza política clave para los próximos meses, sin ellos el gobierno está muerto ya que no puede presentar un programa ante la Comisión Europea para acceder a los fondos de recuperación. De manera que los Presupuestos son imprescindibles para los socialistas y Sánchez hará todo lo necesario para alcanzar los votos necesarios. Las divergencias de los catalanistas le ayudan y le acercan al objetivo.