¿Soporta el gobierno investigar la pandemia?

Un grupo de expertos de amplio rango, con apoyo inmediato de otro buen grupo de colegas, ha propuesto a través de una revista científica internacional una comisión independiente de investigación de la pandemia en España. Se hacen preguntas pertinentes, profesionales, sobre las razones por la que España está siendo el país más castigado por el virus y con el peor desempeño en términos de eficacia. La propuesta merece atención y algo más, aunque su puesta en práctica no será sencilla.

El gobierno, de momento, no se ha dado por aludido y con sus antecedentes no parece que vaya a ser una idea atractiva, no encaja en la autoestima del presidente y de sus colaboradores más directas. Una comisión de investigación no encaja en el relato del "salimos más fuertes", hemos derrotado al virus... El Presidente, con la humildad que le caracteriza, dijo que se otorgaba un notable en la gestión de la pandemia. Y nadie en el gobierno ha aceptado desacierto, ni siquiera parcial.

Ni tan siquiera la gestión de las cifras ha hecho entender a los responsables oficiales, del Presidente al último de los miembros del comité de gestión, que algo no va bien, que ni con gestión unificada ni con descentralizada, los resultados son satisfactorios. Pero el equipo del presidente ha decidido imponer su relato, ha desdeñado las evidencias. De hecho aplican (¿conscientemente?) la doctrina Trump sobre los hechos alternativos.

Un gobierno serio, maduro, responsable, encabezaría la propuesta de la comisión de investigación independiente para mejorar, para rectificar, para prevenir. Este gobierno no tiene carácter para algo semejante. No obstante si notara presión nacional e internacional exigiendo respuestas podría asumir el riesgo tomando la iniciativa, aunque fuera a su manera, es decir con expertos acomodaticios para producir un informe poco peligroso.

Sánchez, en sus numerosas (casi 20) intervenciones televisadas señaló que algún día se sabrán las cifras de fallecidos por la pandemia, que es cuestión de tiempo. De paso retorció varios informes de entidades académicas para justificar la eficacia de su política. La interpretaciones de esas estadísticas fueron torturadas en demasía de manera que no sustentaron las conclusiones oficiales.

`La prueba del algodón del mal desempeño oficial está en las reacciones de otros países ante el caso español, las limitaciones aplicadas a la movilidad hacia España que nos han convertido en un país aislado para desesperación de la industria turística que sabe que el verano está arruinado y teme que el futuro queda muy averiado.