El Banco de España expone y propone

Fachada del Banco de España durante el primer día de la cuarta semana de estado de alarma decretado por el Gobierno para combatir el coronavirus, en Madrid (España) a 6 de abril de 2020. 06 ABRIL 2020 COVID-19;CORONAVIRUS;PANDEMIA;ENFERMEDAD;SEMANA SANTA (Foto de ARCHIVO) 6/4/2020 |

El Informe anual del Banco de España (BdE) es un documento preceptivo y recurrente que mediado el año (habitualmente el 30 de junio) ofrece el análisis más riguroso de la economía española que incluye la foto fija de la economía nacional y su entorno, las causas, las consecuencias y las perspectivas inmediatas. Al Informe acompaña siempre un discurso del gobernador que suele ir un poco más lejos en la interpretación y en las propuestas.

El destinatario del informe es el accionista, es decir el pueblo español y más en concreto el Gobierno y el Parlamento. Este año los directores del banco han innovado en la presentación añadiendo al clásico tocho del Informe (242 folios) y al discurso del gobernador (9 folios), cinco videos explicativos de dos minutos y un par de resúmenes o extractos con los mensajes principales (7 folios) y un resumen en forma de cuadros sinópticos (9 folios) que propician la digestión de la densa y documentada literatura de los economistas de la entidad. Para cuantos tienen interés para entender la economía nacional y la orientación de las políticas económicas tienen fácil acceso al Informe a través de la web del BDE que tiene un excelente usabilidad. En esta ocasión el Informe está elaborado desde la óptica de los efectos del COVID-19, los retos y las políticas económicas adecuadas, desde la perspectiva del banco central.

Dos conclusiones centrales.

Primera: “la pandemia ha provocado una disrupción de una magnitud sin precedentes en la economía mundial… la crisis pone de manifiesto la débil situación actual de gobernanza y de las relaciones económicas globales… el impacto de esta crisis sobre la economía española será muy severo… pese al notable repunte de la actividad proyectado para 2021 y 2022 la crisis tendrá un efecto persistente sobre el empleo y las cuentas públicas… el impacto de esta crisis está siendo mayor en España que en otros países de nuestro entorno”. En resumen que la crisis es profunda, dura y persistente, que de recuperación inminente, nada de nada; al menos hasta 2022 o más.

Segunda: la gravedad de la crisis (en España) eleva el grado de necesidad y urgencia de dar una respuesta al desafío… que debe cristalizar en una estrategia de crecimiento a medio plazo, INTEGRAL, AMBICIOSA, PERMANENTE, EVALUABLE y sustentada en amplios CONSENSOS. En resumen, empezar por sostener el tejido productivo, con el apoyo europeo, con intensas medidas de apoyo para recuperar un crecimiento que posibilite una consolidación fiscal compensatoria.

Los informes que el Banco de España ha trasladado al Parlamento, al Gobierno y a la opinión pública a lo largo de las últimas semanas contienen los cimientos de una política económica solvente en sintonía con las corrientes centrales de la Unión Europea que los permite a los partidos políticos y al Gobierno diseñar una política consensuada, consistente y con razonables garantías de acierto para recuperar en el medio plazo los niveles de prosperidad previos a la pandemia.

Al Gobierno le toca ahora encabezar y proponer una política económica ambiciosa e integral, dispone de mimbres, de información y de criterio para hacerlo con celeridad; lo que está por ver es la voluntad política y la pericia para repetir experiencias previas como fueron la Estabilización de 1958 o los Pactos de la Moncloa de 1977. El reto es de similar cuantía y riesgo, el acierto está por ver. El banco de España ha cumplido con su misión de exponer y proponer, con la intensidad, densidad, prudencia y discreción que les son exigibles.