Reconstrucción muy corporativa

Gobierno y oposición (PP) se pusieron de acuerdo para encomendar la elaboración de una propuesta de “reconstrucción” de la maltrecha economía española a una comisión ad hoc del Congreso. El Gobierno se garantizó el control de dicha comisión mediante la Presidencia de la misma y la mayoría mecánica parlamentaria.  Además establecieron un plazo. Dos meses y han concluido una lista de comparecientes para inspirar a sus señorías. Todo legítimo aunque de una eficacia cuando menos, dudosa.

Van a comparecer como inspiradores 41 personas: siete miembros del Gobierno, 14 personas nominadas como expertas a título personal o que presiden entidades conocidas (ONCE, Mondragón, red SSPA), 17 representantes de organización sociales de muy distinto pelaje (1 por los municipios, 1 por los sindicatos, uno por las patronales, 1 por los autónomos, 1 por los afectados por hipoteca, 1 por los médicos, 1 del CERMI…) y el gobernador del Banco de España y la presienta de la AIREF.

Son 41 comparecientes que ilustrarán a sus señorías durante un par de semanas o tres para que luego una ponencia redacte unas conclusiones con formato propuesta para su posterior aprobación y traslado al gobierno.

Al fondo está el modelo “Pactos de la Moncloa” al que se parecen como el tocino a la electricidad. Y más lejos, y menos parecido, el Plan de Estabilización de 1958, que es el otro gran hito transformador de la economía y la sociedad española de los últimos setenta años.

La crisis económica y social en la que está inmersa España en estos momentos es de semejante o mayor magnitud que las de finales de los cincuenta  y de los setenta del siglo pasado, por eso se requiere un esfuerzo intelectual y político de mayor envergadura. ¿Será capaz esta Comision de hacerlo? Merece el beneficio de la duda aunque sea con mucha duda.

La metodología de partida me parece discutible. En el corto período fijado desplegar y articular con coherencia cuatro mesas especializadas roza la utopía si se esperan propuestas equitativas. ¿Cómo desligar lo económico de lo social o de lo europeo?

El listado de inspiradores destila dos tufos poco tranquilizadores. Primero huele a corporativismo con tanto representante de entidades muy diversas que irán limitados por una visión del interés que representan. También huele bastante partidista, los grupos han seleccionado a los amigos con más o menos credenciales. Además el peso del Gobierno y afines es abrumador. Para que un plan de Reconstrucción tenga fuste requiere metodología y liderazgo y desde ese fundamento buenas ideas, inspiración y maña. Nada de eso abunda en el planteamiento conocido.