El PNV gana poder: la gestión de la Seguridad Social

Decir Gobierno vasco es decir PNV. Así ha sido desde que la Constitución habilitó el “estado de las autonomías” con transferencias permanentes y amplias a las administraciones territoriales, que dejan el poder del Estado-España en mínimos. La Constitución no es explícita sobre la profundidad y amplitud de las trasferencias, pero el Tribunal Constitucional ha interpretado que hay que ir hasta el máximo. Los sucesivos Estatutos de Autonomía han ampliado competencias con preferencia sobre el gasto público (manejarlo) con manifiesta ampliación del poder y la capacidad de las élites territoriales, con una creciente burocracia que se interpone entre el Estado-España y el ciudadano español. En algunos aspectos y autonomías más allá de un estado federal clásico. Hecho no reconocido.

En el País Vasco la presencia del Estado (España) es mínima, casi simbólica y, al tiempo, que rechazada por invasiva. Afirmación que carece de fundamento. El PNV tiene como estrategia expulsar lo español de su ámbito y lo ha logrado a lo largo de estos últimos treinta años. El gobierno Sánchez ha dado ahora un paso sustantivo con la trasferencia de la gestión de la Seguridad Social que será competencia del Gobierno vasco que asumirá activos y recursos humanos sin ruptura de la caja única de la Seguridad Social española.

Romper la caja con asunción de la responsabilidad de ingresos y gastos no forma parte de las aspiraciones del PNV; es evidente que el déficit de pensiones en el ámbito vasco es inasumible para el Gobierno vasco. Frente a unos ingresos por cotizaciones que este año se aproximarán a los 7.000 millones de euros, los gastos por prestaciones alcanzarán los 10.000 millones, la cobertura de los gastos por ingresos ronda el 70%. Para el conjunto de España esa cobertura alcanza el 85%. El desequilibrio es conocido. El déficit es crónico desde hace 15 años y será creciente por razones demográficas y financieras.

¿Gestionará mejor el Gobierno vasco las cotizaciones y las pensiones que el actual sistema Español? No es seguro, más bien es improbable la simple razón de la fragmentación. Pero si es seguro que el PNV consigue más poder y retirada de España de su territorio. ¿Qué gana el gobierno Sánchez? De momento los votos coyunturales del PNV en el Parlamento, una lealtad que decaerá el día y hora en que no queden trasferencias por obtener. Esa ha sido la pauta de estos años, votos por transferencias; votos por inversiones. Todo ello con discreción, sin demasiadas explicaciones públicas. Y por supuesto sin que la sociedad vasca sea consciente que el actual modelo significa transferencias desde El resto de España al País Vasco justificadas por derechos históricos que dan de lado los principios de solidaridad y de igualdad.