Los enigmas del Mobile

La cancelación del Mobile por “fuerza mayor” ha dado pie a todo tipo de conjeturas y especulaciones que incluyen la “conspiración”  que propone explicaciones tan sencillas como mágicas. La alcaldesa de Barcelona, tan contradictoria respecto al Mobile durante todo su mandato, apunta a la  confrontación Estados Unidos-China como causa de la cancelación. Una argumentación que comparten los que interpretan los acontecimientos como el resultado de la decisión de fuerzas ocultas. Si han sido la Casa Blanca de Trump y el Palacio del Pueblo de Pekín los causantes de la suspensión del Mobile queda claro que se trata de algo irresistible y fatal, que excluye cualquier otra responsabilidad. ¡Qué alivio!

El gobierno español (y el de la Generalitat) reiteran que no se puede achacar a una alerta sanitaria la cancelación. No hay alerta, ni de la OMS ni de la sanidad española. De manera que la “fuerza mayor” alegada por los organizadores no puede ser sanitaria, aunque, por ahora, no disponemos de otra explicación consistente.

Los organizadores han recurrido al argumento del “miedo” de los participantes, tan intangible como la conspiración mundial. Esa fue la razón esgrimida a principios de mes por LG (el primer desertor) para anular su contrato: miedo a poner en riesgo la salud de sus empleados. ¿Qué otras medidas ha tomado LG? ¿Ha anulado los viajes de sus ejecutivos?…

Los organizadores no se tomaron muy en serio la espantada de LG, adoptaron algunas medidas preventivas y siguieron adelante sin percibir que estaban ante una bola de nieve que arrastraría en pocos días a decenas de participantes. No se puede aceptar que el miedo se centre en Barcelona y no en otro tipo de ferias, aunque de menor entidad, a celebrar en otras ciudades. ¿Qué tiene de diferente el Mobile de Barcelona?

El Mobile ha concitado tensiones políticas y sociales desde hace año que no tienen nada que ver con ferias o con competencia tecnológica. Se han producido demasiadas tensiones, confrontaciones, cambios de criterio… sobre esta feria que complican su futuro. Complicaciones externas incontrolables que hacen del Mobile “más que una feria”, como del Barça más que un club. Y como dice el refrán castellano. “todo exceso daña” y el Mobile padecía de varios excesos más o menos encubiertos.

Ahora se trata de compensar las pérdidas, de buscar alternativas que mitiguen el efecto inmediato del fracaso. Puede que incluso eso sirva para unir fuerzas, para despertar responsabilidad y cooperación. Pero antes o después habrá que analizar con serenidad y buen juicio qué ha pasado, ¿qué se ha hecho mal?, ¿qué hay que rectificar para que Barcelona sea un ciudad amable para los negocios, para el turismo, y el cosmopolitismo?. Barcelona tiene más problemas que el Mobile, pero éste ha sido un ejemplo, un caso práctico  para analizarlo en profundidad.