Presupuestos y Código Penal van de la mano

El gobierno Sánchez tiene estrategia y táctica para lograr durar. Pasa por Aprobar los Presupuestos 2020 y por desinflamar el conflicto catalán, con serenar a los “indepes” sin propiciar la independencia. No cabe imaginar que la hipótesis de la secesión, de la ruptura de España, anide en la cabeza de Sánchez, sería el suicidio propio y el del partido socialista. Si cabe pensar que Sánchez es audaz y está dispuesto a llegar lejos para conseguir el objetivo de amansar a los indepes y durar en la Moncloa.

El líder del PSOE ha renunciado al llamado acuerdo constitucional con los partidos a su derecha, por eso todo el mensaje socialista es “ultraderecha, obstruccionista, facha, neofranquista…” para empujar a la oposición. No tiene otra aritmética que la suma de izquierda (Podemos) y nacionalistas de toda laya. Y con esa suma puede llegar hasta rozar los 200 votos en la cámara que le permite aprobar leyes orgánicas por mayoría absoluta, incluidos los Presupuestos. Y en eso anda.

En ese proceso sacar de la cárcel a los presos condenados por sedición parece imprescindible, incluso aunque éstos reiteren que volverán a hacerlo, a utilizar la vía unilateral. Ese es otro problema para Sánchez, que se planteará cuando toque. Sacar a los presos es sacar a Junqueras sin indultos, amnistías o medidas de gracia. Sacarle por cumplimiento de condena, y por tanto libre de inhabilitación y por ello candidato firme a presidir la Generalitat.

Sánchez en la Moncloa y Junqueras en la plaza de San Jaime es el binomio equivalente a Felipe González-Jordi Pujol, con una Cataluña más soberana. Ese parece ser el dibujo que se empieza a trazar. Que pasa por la reforma del Código Penal que reduzca sensiblemente las condenas para dejarlas en cumplidas. No sería ese el caso de Puigdemont y los fugados que entrarían en zona de riesgo de ser entregados y juzgados en España. La ERC el problema es como desembarazarse del partido de Puigdemont y alzarse con la hegemonía indiscutible en Cataluña.

Cuando la vicepresidenta Carmen Calvo dice que “en absoluto” la reforma del Código Penal está en la mesa de negociación con ERC está reconociendo por la tácita que es un tema central para esa negociación. Casi una condición previa. En cuanto oigo la palabra “absolutamente” me pongo en guardia porque habitualmente viene una mentira. Puede que lo del Código Penal no se discuta en esa mesa, pero es una consideración nominalista, de disimulo, porque es un asunto crítico, con presos en la cárcel la mesa no tiene recorrido.

Y con mesa hay presupuestos. La cuestión es que todo tiene que ir bastante rápido, cuestión de meses, de aquí al verano. Sánchez quiere ver el horizonte despejado cuando llegue el calor y se empeña en ello. Mientras la oposición camina como pollo sin cabeza detrás de señuelo y fantasmas como el pin parental. El problema para Sánchez no está en la oposición, sino en lo imprevisto e imprevisible, en esos cisnes negros que arruinan las legislaturas y los liderazgos.