Presupuestos 2020 ¿cómo y cuándo?

Pedro Sánchez consiguió a principios de año su objetivo nº 1: ganar la investidura y lo hizo con dos aliados que antes repudió, pero a los que debe su primera presidencia (la de la censura) y la segunda; mucha deuda como para echarla al olvido. Sus socios obtuvieron por sendas apuestas los réditos que buscaban, aunque desconfían del ganador, saben que puede darles de lado si conviniera al personaje Sánchez.

Ahora toca el 2º objetivo principal, que no es otro que hacer durar la legislatura, lo cual pasa por aprobar los Presupuestos del 2020. Para eso necesita a los mismos socios y algún refuerzo porque superar los estadios previos al Presupuesto (el techo de déficit y la senda de déficit público) que deben pasar por el Parlamento y por la Comisión Europea. A esta hora parece obvio que los socios tradicionales (izquierda, nacionalistas y algunos regionalistas) apoyarán los papeles del Gobierno y que Bruselas será amable y flexible porque no están las cosas para de bates ásperos y complicados.

El cuadro de mandos de la economía no es favorable, el punto de partida es un déficit crónico elevado, alejado de los objetivos, y un crecimiento declinante que complica alcanzar esos objetivos. La cuestión no radica en los desagradables ajustes sino en cómo alcanzar los equilibrios sostenibles, que es una palabra más amable, la que utiliza Nadia Calviño con los socios europeos y con los compañeros de gobierno, entre los que no faltan los que piensan que los compromisos de convergencia les importa “un comino” por utilizar un concepto conocido.

Pedro Sánchez tiene que determinar con quién y cuándo va a conseguir la mayoría para aprobar los presupuestos; lo cual pasa por evaluar el precio que tendrá que pagar. El PNV, por ejemplo, ha apuntado estos días que les gustaría construir un marco laboral vasco, no les gusta demasiado el tono de los coaligados por la izquierda. Si el País Vasco dispone de un “marco fiscal” (el Concierto) constitucionalizado ¿por qué no pretender ir más allá de la administración de la gestión delegada de la Seguridad Social para añadir el marco laboral propio?

¿Qué van a pedir los de ERC, que son otro de los socios imprescindibles en el actual modelo? Sus dos argumentos centrales son la autodeterminación y el indulto de los condenados. Es sabido y no es probable que rebajen las pretensiones, entre otras razones porque los otros grupos “indepes” no van a aflojar la presión ni van a ceder la hegemonía a la ERC que encabeza Oriol junqueras que, por lo visto en la entrevista publicada en domingo en El País quiere salir de prisión a toda costa.

Sánchez podría abrirse a otras alianzas, al menos como amago, pero tal y como están colocados los bolos del debate político no es fácil que de ese paso, ni él lo ve claro, ni los demás se lo facilitan. De manera que aunque el asunto político central en el “precio” para aprobar los Presupuestos la actualidad discurre por otros cauces bastante artificiosos, maniobras distractoras para ganar tiempo y desgastar a los otros.