El análisis DAFO de Felipe VI

El mensaje de fin de año del Rey tiene dos niveles de análisis: primero el mensaje en sí mismo y, segundo, la recepción, bastante previsible, por las distintas tribus. Pocas sorpresas, la incógnita era qué iba a decir el Rey, que grado de compromiso podía asumir respecto a la situación política actual. El texto discurrió por un relato tecnocrático, objetivo, no tanto neutral como aséptico. Probablemente sin pretenderlo la técnica utilizada fue la típica de los análisis llamados DAFO (debilidades, fortalezas, oportunidades y amenazas) que estuvieron de modo durante los años ochenta en las escuelas de gestión.

El texto, breve (no llegó a las 1300 palabras), repasa el panorama de la sociedad española con las AMENAZAS que suponen: el cambio tecnológico y la digitalización; la incertidumbre del proyecto Europa; los movimientos migratorio; las desigualdades por sexo; la sostenibilidad y el cambio climático; la falta de empleo, especialmente para los jóvenes, y las dificultades económicas de muchas familias vulnerables. Una relación que no es exhaustiva pero que es muy pertinente.

En cuanto a las DEBILIDADES apunta: deterioro de la confianza en las instituciones; Cataluña; el efecto de la desigualdad en la cohesión. Poco cabe objetar a esa lista. Las FORTALEZAS residen en "la confianza firme en nosotros mismos y en España... el carácter de los ciudadanos, la fortaleza de la sociedad y el adecuado funcionamiento del Estado". También hay OPORTUNIDADES, tras cuatro décadas de democracia que han promovido una transformación profunda como nunca antes, España no está aislada, sino my abierta al mundo; una sociedad resistente y madura, emprendedora y generosa, creativa y con liderazgo en ciencia, cultura, deporte y empresa. "Con un Estado Social y Democrático de Derecho que asegura convivencia en liberad".

Para redondear el repaso con una afirmación concluyente. "gracias a nuestra Constitución... el deseo de concordia que derriba muros de intolerancia, rencor incomprensión.

Curiosas algunas respuestas de oficio que (des)califican a sus autores. El portavoz del PNV dice que El Rey no habló del País Vasco, así que muy mal. Sin comentarios. Más pinturero y disparatado fue el portavoz de ERC que calificó el mensaje de "mitin de VOX". Sin comentarios.

Luego se pueden leer comentarios más o menos académicos y afilados sobre que pudo hablar más o menos o de otra manera de Cataluña. O que debió evitar la palabra "denegar la confianza" del Congreso al candidato propuesto para la investidura, o que ... fruslerías y pellizcos de monja. Me pareció un discurso limpio, sencillo, del que es difícil discrepar desde la razón en cada uno de sus párrafos. Mensaje sereno y esperanzado, con la que está cayendo es difícil esperar u ofrecer más.