El “estrecho pasaje” catalán de Mas Colell

Lo que vaya a ocurrir en Cataluña en el inmediato futuro es incierto; las negociaciones entre Sánchez-PSOE-PSC con ERC forman parte de la incertidumbre que se acrecienta con lo que determinen las gentes de Puigdemont. Son evidentes las conversaciones bilaterales entre los principales actores del drama y no tanto las conversaciones paralelas y discretas que discurren por otros pasillos y despachos, sobre todo en Cataluña donde hay muchas imbricaciones de los grupos de interés que van de las entidades empresariales a las sociales, culturales… muy pendientes siempre de la Generalitat.

Un magna que conduce a sostener que el acuerdo Sánchez Junqueras (la abstención de ERC para que Sánchez sea investido) es un hecho desde hace semanas, a falta de determinar el día para reconocerlo y formalizarlo; pero también hay quienes advierten que el acuerdo pende de un hilo muy fino y que no llegará a término esta legislatura. El seguimiento al minuto, en vivo y directo, de los acontecimientos conduce a la confusión más que a luz. No hay acumulación de información fiable, más bien torbellino de gestos, de amagos, de liturgia de la confusión, en espera de algo que pertenece a los sueños de unos y otros.

En ese magna ha pasado desapercibido el artículo que publicó el martes Andreu Mas Collel en El País con el título: “Un pasaje estrecho, pero pasaje al fin”. El reputado economista no es un cualquiera ni uno más, su opinión cuenta, aunque no le hagan caso; influye en segmentos importantes del mundo soberanista. Y Mas Collel defiende, con los matices debidos para no caer en la heterodoxia del “botifler”, que hay que negociar, que hay que “favorecer” un gobierno de izquierdas (Sánchez-Iglesias) “propiciador del diálogo y la negociación”.

Mas Collel sostiene que “el ritmo va a ser lento (ocho años vista) la realidad de la prisión y el exilio pesa”, pero hay que “construir un marco de confianza… cuatro años primero para asegurar que haya otros cuatro siguientes”. Propone “un clima de distención y de interlocución permanente, fluida y progresivamente empática… deberá haber gestos con substancia y un encadenamiento de hitos. Por parte catalana FACILITAR LA FORMACION DE GOBIERNO Y LIMITARSE A MOVILIZACIONES ORDENADAS Y NO DISRUPTIVAS.

El economista rechazó la estrategia de octubre de 2017, la unilateralidad, pero no tuvo éxito. Ahora reclama “distensión”. Se dirige a los soberanistas independentistas y a los que él llama “aindependentistas” (los que priorizan el autogobierno); también a los españoles con sensibilidad dialogante. Estos y los anteriores están llamados a transitar por el “pasaje estrecho”. Finalmente deja claro que un PSOE sin Sánchez no mantendrá la actitud dialogante de éste.

Curiosas son las quejas de Mas Collel al gobierno de España: recentralización, el crecimiento de Madrid, el mapa del AVE, el anticatalanismo y el reaccionario Tribunal Constitucional. Es este apartado el famoso economista ha trabajado poco, son aspectos discutibles, poco sustanciales: ¿recentralización?, ¿poco AVE en Cataluña?, ¿el Constitucional? Todo muy discutible. No digamos eso de que Madrid va bien, el “Madrid se escapa que dijo Maragall hace una década. Que se pregunten por qué se escapa sin recurrir a victimismos.

De la lectura de Mas Collel sale que el acuerdo está muy cerca, aunque se puede estropear, Y que ese arreglo es la salida al fracaso anunciado de la unilateralidad.