Sostiene Oramas, “horror y despropósito”

Dieciocho líderes de partidos políticos representados en el Congreso (otros tres han rechazado el encuentro con el jefe del estado) han trasladado al rey Felipe VI su posición ante la preceptiva investidura de Presidente de Gobierno que constituye el segundo acto positivo de la legislatura, el siguiente a conformar las cámaras. Sin investidura no hay Gobierno y la legislatura se instala en el fracaso. La provisionalidad puede durar porque nadie imaginó una situación tan disparatada.

¿Qué habrá sacado en claro el Rey tras las 18 conversaciones mantenidas estos dos días? Solo él lo sabe y no lo va a decir. Pero si tenemos un testimonio interesante y sugerente de una política experimentada. Ana Oramas, diputada de Coalición Canaria y portavoz de su partido desde 2007 (seis legislaturas). Oramas se las ha tenido tiesas con líderes de partidos que trataron de ningunearla, con Pablo Iglesias en primera fila de los perjudicados. La diputada se caracteriza por la contundencia y claridad de sus intervenciones.

Lo ha ratificado esta semana tras la entrevista con el Rey. Para Oramas la situación política se resume entre el “horror” y el “despropósito”. Horror porque llevamos tres legislaturas fallidas con riesgo de que ocurra lo misma con la actual. Horror porque la política (y los políticos) es el segundo problema que más preocupa a los españoles (después del empleo), algo que no ha ocurrido nunca durante la etapa democrática y constitucional.

Y “despropósito” porque la suerte del Gobierno, de la investidura se dilucida en una negociación oscura entre tres partidos (PSOE, Podemos y ERC) poco transparentes, alguno de los cuales lo que pretende es destruir el país. Oramas no entiende que Pedro Sánchez, que ganó las elecciones (con resultado insuficiente) no se haya entrevistado con los líderes de los demás partidos para buscar un marco de entendimiento. Y entiende menos aún que el protagonismo político esté estos días pendiente de un partido como ERC que hace del descrédito del marco constitucional y sus instituciones el eje de su acción política.

Oramas no descarta que su partido decida en su momento apoyar la investidura de Sánchez (no lo dice pero se le entiende que más vale pájaro en mano que irse de vacío) pero, de momento, deja claro que no es capaz de entender, ni compartir, la estrategia política de Pedro Sánchez y, por ello, del PSOE. Sin explicaciones es difícil entender lo que se propone el jefe de fila de los socialistas más allá de seguir en la Moncloa, un objetivo en sí mismo difícil de sostener. Los calificativos de “horror” y “despropósito” encajan bastante bien con la situación, al menos con lo que sabemos que está pasando.