Tiempos emocionantes en los Ayuntamientos

La composición de los ayuntamientos que decidieron los electores el pasado 26 de mayo que concretaron los consistorios el pasado sábado promete emociones fuertes para los próximos. No ha empezado la legislatura y ya se están tejiendo varias mociones de censura que pueden desequilibrar el equilibrio inestable dibujado el sábado en varias ciudades importantes.

Estos es lo que han dictado los electores decepcionados por el desempeño de todos los partidos y de sus representantes nacionales y municipales. Una decepción relativa ya que si durante la anterior legislatura los dos partidos tradicionales, los incumbentes, ocupaban las Alcaldías de 59 municipios con más de 100.000 habitantes (75%) desde el sábado encabezan 58; de manera que la crisis del bipartidismo esinnegable, pero no tanto. El PSOE ha superado su crisis y cotiza al alza y el PP apunta a que ha tocado suelo y empieza a remontar. De hecho, la cosecha del partido de Casado tras las múltiples y complejas negociaciones de estos días ha cumplido las mejores expectativas con una medalla de oro en el Ayuntamiento de Madrid  y la expectativa de mantener la Comunidad la próxima semana.

Es evidente que el ganador de la jornada del sábado es el PSOE que ha mejorado su poder municipal con alcaldes en 42 ciudades de más de cien mil habitantes (diez más que antes), pero con debilidades manifiestas ya que algunos de esos alcaldes tienen difícil completar el mandato.

También se puede sostener que el PP de Casado no sale perdedor de este envite ya que aunque ha perdido una docena de alcaldías mantiene la segunda posición, en la peor coyuntura, con tendencia a mejorar. A lo largo de los últimos días el PP ha acreditado estructura, disciplina y posibilidades de recuperación.

No está tan claro que Ciudadanos haya salido fortalecido de los avatares de los estos últimos días; mejoran su posición, pero lejos de los dos partidos de referencia. Han conseguido pactos locales y regionales con los dos partidos a su derecha e izquierda pero por debajo de sus expectativas e incluso de sus posibilidades ya que podían haber obtenido más frutos de su posición de  bisagra si hubieran jugado sus cartas con más habilidad.

El cuarto partido, que antes era tercero, el de Pablo iglesias está desaparecido en el combate municipal. Ha perdido buena parte de sus activos y los que mantiene (Valencia y Cádiz) están lejos de la disciplina de Iglesias. Ahora dependen de la generosidad y táctica y malicia de Pedro Sánchez para formar gobierno (y antes lograr la investidura). Si hace ministro a Iglesias puede ser el abrazo del oso para debilitarle definitivamente y si le deja fuera del gabinete le deja en el duro invierto  de no ser ni gobierno ni oposición.

En caso de Vox es ganador porque nada tenía. Sus portavoces ha  hecho mucho ruido con pocas nueces. Generalmente se han sometido a la aritmética del ganador y cuando se han revelado han cosechado más pitos que aplausos (caso de Burgos).

De que está claro es que desde hoy se abre un nuevo tiempo municipal, complicado, incierto, preñado de incertidumbres y con riesgo de parálisis a la hora de gestionar. Habrá mucho debate, mucha táctica, muchos enredos y no pocos engaños.