Transparencia y buen gobierno de los medios: suspenso

Los medios de comunicaciones, diarios, radios y televisiones, son insistentes a la hora de reclamar trasparencia y buen gobierno a gobiernos, partidos, instituciones, empresas… y así debe ser, forma parte de su objeto y función social. Pero por ejemplaridad no estaría nada mal que las empresas editoras empezaran por aplicarse la exigencia a si mismos, es decir por practicar y esmerarse en la transparencia y el buen gobierno. No es el caso, no hace falta entrar en muchos detalles para concluir que los medios son opacos en su configuración y en sus procedimientos.

Una fundación (Compromiso y Transparencia) que con rigor y tesón viene defendiendo  esos valores elaborando informes bien fundados sobre distintas instituciones: museos, Universidades, Fundaciones, transparencia fiscal del IBEX 35… con éxito más que razonable una vez que los analizados van tomando conciencia del asunto y mejorando su información  pública.

La Fundación trabaja con “indicadores”, utiliza un sistema de medición periódico, sistemático y conocido y recibe reconocimiento de los grupos analizados, de casi todos ellos. No tanto es el reconocimiento de los medios tras los dos informes titulados “Primera plana” con espacio temporal intermedio de varios años que concluyen con un suspenso generalizado para los 21 grupos de comunicación analizados, sean cotizados en bolsa (cinco) que tienen exigencias legales de transparencia, o no cotizados (16 entre los que figuran los editores con mayor presencia en el mercado).

Los indicadores utilizados en el análisis se refieren a la independencia y la credibilidad editorial (propiedad, gobiernos, ingresos, cumplimiento normativo, creación y divulgación de contenidos….). En el capítulo de los contenidos el estudio se detiene en la forma de abordar informaciones de riesgo, respeto a la intimidad y el honor, veracidad, conflictos de intereses, gestión publicitaria, financiación, rectificaciones…

El resultado final es desolador, solo los medios cotizados, que están obligados a mayores dosis de transparencia, consiguen entrar, por poco, en el grupo mediocre de los “traslúcidos” mientras que los demás se quedan en la cola de los “opacos”. Alguno de los nuevos medios digitales (El Diario) saca mejor nota y Atresmedia obtiene la mejor puntuación.

El estudio (cuyo enlace les anoto al final) se presentó esta semana en Madrid y ha tenido un discretísimo reflejo en los medios, desde luego menor que el que reciben otros estudios de la misma Fundación. El interés de los grupos editoriales por la transparencia es descriptible, próximo a cero. Y la preocupación por incorporar elementos de calidad profesional (principios editoriales, consejos informativos, defensores del lector… explicaciones sobre la forma de trabajar) brillan por su ausencia y alcanzan el carácter de medidas cosméticas para disimular su mala conciencia.

El Informe no es infalible, no debe ser considerado como las tablas de la ley, pero apunta hechos y actitudes contundentes en cuanto a transparencia y buen gobierno. Por eso llama la atención el desinterés de los medios a la hora de atender y de aplicarse el cuento. ¿No será que parte de los problemas de credibilidad y de viabilidad  de los medios radica en su falta de interés por la transparencia y el buen gobierno aplicado a ellos mismos?

https://www.compromisoytransparencia.com/informes/primera-plana-informe-de-transparencia-y-buen-gobierno-para-garantizar-la-independencia-y-credibilidad-editorial-2018