Cuentas de la SS: “hay margen”, sostiene la Ministra

Entre las declaraciones más llamativas (omito otros adjetivos más contundentes) de los últimos días cuentan las de la Ministra de Trabajo (antes Empleo) tras la última ronda de “decretazos sociales” pródiga en compromisos de gasto para este y sucesivos años. La Ministra dijo: “hay margen de maniobra” como respuesta a preguntas de los periodistas. Hay margen porque han subido las bases de cotización, algunos tipos de cotización y aumenta el número de cotizantes por la mejora del empleo.

Lo que no aclara la Ministra es si los aumentos de ingresos, de hoy y de mañana, son suficientes para atender los aumentos corrientes de gasto, el hecho de que hay más gasto en pensiones por número de pensionistas y por monto medio de cada pensión. Y a ese ritmo de aumento de gasto se unen los decretazos. De manera que pudiera ser que la Ministra está aplicando el aumento esperado varias veces a distintos conceptos.

La lista de decretazos responde a rubros que uno a uno son poco discutibles: vincular las pensiones al IPC para garantizar poder adquisitivo, parece poco discutible, el que lo discuta será acusado de desalmado antisocial; aumentar los permisos de maternidad y paternidad merece semejante razonamiento; y otro si para los subsidios al desempleo de los mayores de 52 años, para las pensiones de viudedad, para las mínimas; para las cotizaciones del primer empleo, de algunos autónomos con problemas etc. etc.

Todo necesario, todo urgente, todo justo… pero en el aire queda la pregunta de Pla al llegar a un Nuevo York muy iluminado: “y esto quién lo paga”. La ministra dice que: “hay margen”. Pero no concreta el margen. Desde hace años la Seguridad Social registra déficit crónico y crecimiento. Hasta 18.000 millones de euros al año el último bienio. La reserva se ha esfumado y el sistema se mantiene merced a los créditos del Tesoro que habrá que devolver algún día. O no, lo cual abriría otro capítulo de problemas para las finanzas públicas, que no van boyantes.

Me pregunto si el Gobierno se entrega al axioma de que “gobernar es gastar”, sin apreciar que la ciudadanía tiene juicio y se hace preguntas. La gente puede andar pez en matemáticas avanzadas pero sabe sumar, sobre todo si afecta a sus intereses y a su futuro. Pudiera ser que tanto decretazo rinda frutos en votos, pero también puede ocurrir lo contrario, que no pocos votantes potenciales concluyan que detrás de tanto decreto hay despilfarro e irresponsabilidad, tomadura de pelo.

La Ministra y el propio Presidente deberían esmerarse en explicar los “márgenes de maniobra”; por ejemplo que van a atacar el fraude, el ocultamiento de bases, que van a subir bases y tipos… que habrá más ingresos, lo cual es potencial, posible, pero mientras no lleguen esos ingresos parece recomendable aguantar el gasto, no vaya a ser que se cumpla el cuento de la lechera que vendió la leche antes ordeñar la vaca y disponer de cántaro.