Presupuestos 2019: tocados y casi hundidos

ERC, el segundo grupo parlamentario de apoyo al gobierno Sánchez, ha presentado una enmienda a la totalidad de los Presupuestos que supone un boquete casi definitivo al proyecto. Sin los 9 votos de ERC es imposible lograr luz verde a la tramitación de los Presupuestos. También son decisivos los 8 votos de la antigua Convergencia (hoy PdeCat y mañana, ya veremos) que pueden también presentar su enmienda de totalidad o los 5 del PNV, que siempre tienen precio de oportunidad.

Tal y como están puestos los bolos en este momento las posibilidades de que los Presupuestos 2019 salgan adelante han descendido y se aproximan a mínimos. El presidente Sánchez reitera a cuantos le pueden escuchar que habrá Presupuestos, que lo tiene hablado con los socios de investidura. Mientras, los ministros y otros mediadores tratan en público y privado de animar a los socios para que reiteren la confianza en el gobierno hasta agotar la legislatura.

El calendario es concluyente. El primer set de partido se jugará la próxima semana, cuando el pleno del Congreso debata las enmiendas a la totalidad. Si el Gobierno sale derrotado (más votos en contra que a favor) el Presupuesto quedará rechazado y el Gobierno tendrá que trabajar con el viejo presupuesto de Rajoy (que Sánchez criticó y reprobó) prorrogado.

Lo lógico sería que el Presidente interpretara el rechazo del Presupuesto como una censura y disolviera las cámaras de inmediato. Pero Pedro Sánchez tiene acreditado su sentido coyuntural, capacidad de adaptación a cada momento, de manera que no se puede descartar que sin sus Presupuestos concluya que merece la pena estirar la legislatura, dejar pasar el juicio del “procés” y confiar en una recomposición de las alianzas e incluso plantear otro oportunidad para aprobar un Presupuesto.

Que ERC haya planteado la enmienda a la totalidad apunta al rechazo del proyecto de Sánchez, pero hasta que se produzca la votación el próximo día 13 el grupo catalán puede revisar su posición y dar luz verde a la tramitación del Presupuesto y al trámite de enmiendas que les otorga margen para negaciones posteriores que convengan al gobierno de la Generalitat.

Además el Gobierno catalán también tiene pendiente su propio Presupuesto 2019, para el que no cuenta con apoyos suficientes y tiene que gobernar (es un decir) con base al Presupuesto de 2017, prorrogado el 2018 y el 2019. Un desmadre más es el disparate a que ha abocado el “procés”.

El Presupuesto que firmaron con exceso Sánchez e Iglesias está próximo al hundimiento pero puede no ser suficiente para que Sánchez disuelva, se le nota satisfecho en su actual condición y poco confiado en el último pronóstico del CIS, que le garantiza repetir mandato con mayor margen de maniobra.