VOX: saca pecho y hace ruido

La novedad política de finales del 2018, materializada en las elecciones andaluzas, es la emergencia de VOX en el tablero político como partido con expectativas electorales de lograr grupo parlamentario en el Congreso, en parlamentos autonómicos y en Ayuntamientos. Unas expectativas electorales que pueden llegar a los dos dígitos que suponen consolidar plaza como 5ª fuerza política con la que hay que contar para completar mayorías.

Lo que vaya a ocurrir en Andalucía durante los próximos días será significativo de las intenciones de VOX y de su futura influencia. Su emergencia se produce, evidentemente, con menoscabo del Partido Popular que, hasta ahora, había disfrutado de una hegemonía exclusiva en la derecha y una parte del centro. Aznar advirtió hace meses, con severa crítica a su amortizado sucesor, que perder esa exclusividad sería un fracaso para el Partido popular. La profecía puede cumplirse si, finalmente, el candidato popular no consigue la presidencia andaluza, hecho que depende de VOX.

No hace falta ser un lince para apreciar esa circunstancia y los de VOX, que no son demasiado sofisticados (basta escucharles y leer su programa de “100 medidas para la España viva” van a vender caro su apoyo al gobierno PP-Ciudadanos. La única alternativa es repetir las elecciones (simultaneas a las del super-domingo de mayo) ya que los 50 escaños de la izquierda solo podrían conseguir imponerse con la complicidad de otro partido a su derecha, que es muy improbable.

La aritmética no da gobierno, sobre todo si VOX saca pecho y trata de imponer condiciones que pueden ser inasumibles para la endeble coalición de PP-Ciudadanos. Lo que vaya a ser VOX en el futuro es un enigma. Su aparición se parece a la de Podemos hace cuatro años cuando presentaron un programa voluntarista, demagógico, populista e imposible. De las propuestas sociales y políticas de Podemos queda poco en su práctica política actual, se han ido desplazando hacia el pragmatismo y la socialdemocracia posibilista al margen de algunos ejercicios retóricos de vieja escuela.

A los de VOX puede pasarles lo mismo. Sui propuesta de 100 medias se sostiene mal a poco que se rasque. En la parte social se entregan al gasto público con entusiasmo falangista con propuestas poco viables que se parecen mucho a las del Podemos de primera hora. En la parte política proponen, sobre todo, prohibir, eliminar, Derogar (hasta 17 veces) realidades políticas demasiado arraigadas como para cambios bruscos y, simplemente imposibles. Por ejemplo la propuesta de deportar a sus países de origen a los migrantes ilegales es hablar por hablar. O la pretensión de levantar un muro “infranqueable” en Ceuta y Melilla; o exigir a marruecos el reconocimiento de la soberanía española de ambas ciudades; o un plan de “autosuficiencia energética barata, sostenible, eficiente y limpia” o “industrializar España” o eximir del IRPF a las pensiones contributivas o un modelo mixto de capitalización y reparto… Mucha subvención y subsidio y al tiempo rebajas de impuestos— Un resumen un programa de brochazos, sus números, sin, realismo, sin fundamento.

De momento sacan pecho y hacen ruido para ganar titulares, para tener presencia para llamar la atención. En eso se parecen a podemos y a esos niños que reclaman atención con travesuras llamativas. A medida que entren en las instituciones y en los debates recibirán el impacto del baño transformador llamado realidad.