El G20 pierde el 0, es cosa de dos, EEUU y China

El G20 es el órgano multinacional informal más importante del mundo, no es el gobierno del mundo porque no gobierna pero si es el foro político y económico más importante del planeta. Un foro del siglo XXI que deja el segundo plano las Naciones Unidas aunque éstas sean más representativas y ejecutivas. Del G20 lo importante no son las conclusiones, ni el comunicado final al que se dedica tiempo y matices para dejarlo en muy poca cosa.

Lo relevante de esa reunión de un par de sesiones formales, foto de familia, cenas oficiales, actos sociales y, sobre todo, encuentros paralelos más o menos notorios, más o menos conocidos. Cuentan los gestos, las miradas, los saludos… cuenta que Putin muestre simpatía hacia el heredero saudí que llegó el primero pero apestado por las denuncias de su agresiva política en Yemen y el posible asesinato de un opositor. Cuenta que Macron intente encabezar la política multilateral, especialmente con la vigencia de la Conferencia de París sobre el clima. Cuenta que la canciller de Alemania llega tarde y nadie la echa en falta. Y cuenta que Trump, con un discurso permanentemente contrario a lo multilateral  no se pierde una cumbre y trata de que se note que está al mando.

Trump canceló a última hora el encuentro personal con Putin (por lo de Ucrania) pero es un gesto que dice poco de lo que realmente piensa Trump de los rusos y de su líder. Putin es el más veterano de los que asisten a estas reuniones, Antes Rusia contaba poco, no formaba parte del G7 (que es el órgano precedente al G20), que se amplió a G8 para escuchar a los rusos. Entrados en el siglo los dirigentes entendieron que los países emergentes (Brasil, Turquía, Sudáfrica…) debían tener asiento parta escuchar y proponer. Y desde luego que India y China no podían faltar entre otra razón porque representan el 40% de la población del planeta.

De la reunión de Buenos Aires se puede extraer una conclusión básica. Lo que cuenta es el G2, es decir las dos potencias del planeta Estados Unidos y China. El papel central de China es evidente, su despliegue político., comercial, diplomático, inversor y también militar ya es una realidad que la “ruta de la seda” va a consolidar a lo largo de la próxima década.

La reunión (cena) de Donald Trump con y Xi Jinping fue el acto más trascendente de la cumbre de Buenos Aires con un resultado tangible: la guerra arancelaria se aplaza, no pasa de la fase declarativa, los dos presidentes anunciaron que siguen las conversaciones y “que saldrá algo bueno” (Trump), porque “estamos por la cooperación” (Xi).

Putin trata de ocupar un espacio en la política internacional, especialmente en su zona de influencia, en sus fronteras; Europa pretende unificar voz y fuerza con poco éxito. India sigue siendo una potencia local. El poder real se reparte entre Estados unidos y China que son los dos protagonistas centrales, con el G2, que es el grupo que cuenta.

 

Coda: De las elecciones andaluzas conviene aguardar a disponer de datos definitivos y no de encuestas aproximadas. Sin datos, sin cuentas, surgen los cuentos, la propaganda.  De manera que calma y datos seguros antes de proponer las conclusiones.