CGPJ: a Podemos les tocan cuatro

Supremo

Si la lógica para componer el Consejo del Poder judicial fuera por “lotes” a Podemos le tocan cuatro asientos y pico (20% de los 21 previstos), los mismos que al PSOE (quizá uno más a éstos por mejor porcentaje de votos); al PP 7 (por su 33% de votos) a Ciudadanos casi 3 (13%) y quedan otros dos para el resto de partidos. La lógica de “lotes” es un vicio que va contra la democracia y contra la letra y el espíritu de la ley, pero  ese ha sido el método dominante hasta ahora, que se vuelve a aplicar cuando el prestigio de todos está por los suelos. Sonrojante.

PP y PSOE, que tanto se odian 8algo más notorio que nunca) se han puesto de acuerdo en el reparto de puestos dejando a los demás a dos velas; con descaro asombroso que debe avergonzarles así como a todos los candidatos propuestos que serán elegidos en votaciones amañadas en Congreso y Senado y que llegarán al cargo marcados a fuego con las siglas de sus patrocinadores.

Lo más bochornoso del proceso es que el amaño llega también a la designación del Presidente del CGPJ, que goza de voto dirimente, además de dirigir el Consejo y ejercer  como una de las primeras autoridades del Estado, además de presidente del tribunal Supremo, uno de los poderes esenciales que se presume de independiente.

La ley dice que al Presidente, que debe cumplir algunos requisitos de idoneidad, le eligen los 20 miembros del consejo tras tomar posesión del cargo. Una ficción, a la votación se llega con la decisión tomada por los jefes de los partidos. Así se nombró a Carlos Lesmes (de Rajoy-Gallardón) y antes a su antecesor: Carlos Dívar (una ocurrencia de Zapatero para asombrar al personal) y antes a un tal Francisco José Hernando (incomprensible decisión de Rajoy inspirado sabe Dios por quién.

Luego… pasa lo que pasa y no debe asombrarnos. Para esta ronda el PP que tiene preferencia quería un amigo pero no ha colado, tendrá que aceptar una mediación con nombre de mujer porque es el viento de los tiempos. Gana PSOE, que para eso está en el Gobierno. Además los socialistas serán a ambles con podemos que no ha estado en la negociación pero que es socio de gobierno y m3erece un gesto.

El resultado será más desprestigio, peor reputación, incluso más allá de lo que merecen porque buena parte de los candidatos son personas válidas y con trayectoria. De hecho el actual consejo de los 225 ascensos de jueces que ha producido en más de 90% lo han hecho por casi unanimidad que mitiga el partidismo. Pero la apariencia es penosa y lo que pone de manifiesto es que las convicciones democráticas de los jefes de los partidos son lábiles.

El modelo es tan penoso que merecería un gesto de rebeldía (y decencia) de los veinte elegidos o de una buena parte de ellos rechazando al candidato pactado por los partidos y eligiendo a alguien de independencia, solvencia y autoridad acreditadas. Sería un soplo de democracia, de sistema político con equilibrios efectivos y ejercicio moderado del poder.  Una señal de regeneración, de cambio para bien… pero sospecho que es imposible. Pero si va de lotes a Podemos les tocan cuatro.

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