Merkel y el abismo del cuarto mandato

Las democracias maduras soportan mal las reelecciones sucesivas, un privilegio, el del mandato prolongado, para modelos políticos más simples, con poderes concentrados y escrutinios públicos de baja intensidad. La Constitución norteamericana introdujo el año 1947 su Enmienda nº 22 que limitó a dos (ocho años) los mandatos presidenciales en favor de la misma persona. Salía […]