El CIS aparece en socorro del Gobierno

Cuando la oposición afilaba argumentos para desahuciar al Gobierno y empujarle a la convocatoria de elecciones; cuando el Gobierno contemplaba la hipótesis de una tercera ministra abrasada en el corto plazo de cien días… llega el barómetro del CIS (ajustado al calendario previsto) con una estimación de votos que decepciona a la oposición y alegra el día al Gobierno.

Las encuestas para elaborar el barómetro se completaron durante la primera semana de septiembre que con la actual aceleración de los acontecimientos parece lejana en el tiempo, pese a que no han pasado ni veinte días emanas. La lectura del trabajo del CIS refleja un cuadro coherente con el dibujado el pasado mes de julio, con encuestas hechas la primera semana de ese mes, cuando el Gobierno gozaba de las mieles iniciales calificado de “Gobierno bonito” que llegaba al rescate de los tiempos oscuros de Rajoy.

El mapa de septiembre que han pintado los analistas del CIS se parece mucho al de julio. En ambos casos el PSOE aparece liderando tanto la intención directa de voto, como el voto más simpatía, como la estimación técnica (cocina) del CIS. Si en julio el PSOE encabezaba la lista con 29,9% de estimación, en septiembre mejora seis décimas, hasta el 30,5%. Esa decir que sesenta días después, con lo que ha acontecido en este período, el gobierno sale mejorado. Otro sí para el PP que renovado tras la llegada de Pablo Casado (julio) recibe una estimación de voto del 20,8%, cuatro décimas más y, sobre todo, un punto por delante de Ciudadanos que en julio registró una ligerísima ventaja de centésimas sobre los populares en su momento crítico, con Rajoy dimitido y unas competidas elecciones internas en curso. El cuarto jugador, Podemos y sus confluencias, mejora medio punto hasta el 16,1%.

Todo esto hay que tomarlo con mucha cautela: primero porque son encuestas de intención de voto cuando no están convocadas elecciones, lo cual sesga los resultados. Segundo que la encuesta del CIS difiere de las otras encuestas de estos días, aunque éstas suelen contar con menos recursos y datos para el análisis.

De esta encuesta del CIS la conclusión más importante  es que el gobierno Sánchez podría aspirar a revalidar el control del Gobierno con el apoyo de Podemos y, muy probablemente, sin  necesidad de tener que sumar los grupos nacionalistas catalanes y vascos. Otro dato, no menor, es la aparición en el cuadro con una intención de voto por encima del 1% de VOX y PACMA (animalistas) que pudiera propiciar la obtención de algún escaño, pero sobre todo resta de votos y de potencial para obtener los últimos escaños atribuidos por el sistema proporcional corregido actual.

La oposición se ha apresurado a descalificar la encuesta con argumentos poco convincentes; mientras que el PSOE se felicita por los resultados y se libra de una parte de la presión y del desgaste de estos días.  ¿Animará este sondeo a Sánchez a disolver las cámaras y citar a votar? Motivos tiene, razones no le faltan, pero es poco probable que lo haga, una encuesta no es suficiente para una decisión tan importante aunque no se tomaría sin encuestas que avalen la decisión.

Mientras tanto la ministra de Justicia sigue en el punto de mira de la oposición y de los medios que difícilmente van a perder entusiasmo por la cacería. De momento el CIS ha actuado como el 7º de Caballería en socorro de los sitiados. Es historia para hoy, mañana puede cambiar el guion.